Alerta spoiler: si no has leído las dos entregas anteriores, puedes encontrar detalles de su trama en esta reseña.
Ya me advirtió la propia Candela por Instagram de que este libro era como una montaña rusa. Pero de lo que no me advirtió es de que, en realidad, casi todo el libro es una subida constante que te dirige hacia una caída al vacío sin remedio. Metro a metro vas despegándote del suelo, con esa especie de calma y silencio que se siente en la subida del Dragón Khan, y que precede a una caída en la que tu corazón, y el resto de órganos vitales, quedan suspendidos en el vacío, por unos segundos, dentro de los límites de tu caja torácica. Así que no miento si digo que el final de esta tercera entrega de Los chicos del calendario me ha dejado en shock, y que estoy deseando tener el cuarto tomo en mi poder.
Al final de la segunda entrega habíamos dejado a Candela tomando una decisión muy importante en su vida. No estaba dispuesta a que Salvador la ninguneara negando la importancia de lo que habían vivido juntos, y catalogándolo de “malentendido”. Así que casi sin darse tiempo a respirar, decide que Víctor es lo que necesita en su vida y se lanza de nuevo al centro de una relación que no sabe si será exitosa.
Por otro lado, el proyecto Los chicos del calendario sigue viento en popa, y en el mes de mayo, Candela ha de desplazarse a Madrid para pasar el mes con Javier, un joven veterinario que quiere participar como candidato, para poder así ayudar en la lucha contra el maltrato animal. En el mes de junio viajará a Segovia para conocer a Alberto, un hombre ya entrado en los cuarenta y que trabaja arreglando las chapuzas de un geriátrico. Y por último en julio viajará a Mallorca para pasar el mes con John, un surfer bastante conocido, el cual vive una vida de cara a la galería de las redes sociales. Aunque, como ya ocurriera en la segunda entrega, Candela conectará más con unos participantes que con otros, una vez más nuestra protagonista acabará inmiscuyéndose en la historia personal de los chicos del calendario, y es que Candela no puede evitar intentar ayudar a que los demás sean felices.
- Será mejor que lo dejemos Salvador. Ya hemos hablado. Puedes irte con la conciencia tranquila, no ha sido culpa tuya. Digamos que lo de hoy ha sido un accidente.
- Yo no te he besado por accidente.- Cruza los brazos en el pecho y clava los ojos en los míos-. Ni me has cogido desprevenido. Yo quería besarte. Y no te he confundido con otra persona ni he creído que estaba dormido. Quería besarte a ti y estaba despierto.
Abro los ojos como platos.
- Pues muy mal, Salvador. Muy mal. No puedes besarme. No puedes querer besarme. No puedes.
- Lo sé y por eso te he pedido perdón.
- ¿Y por qué necesitas que te perdone? No me da la gana perdonarte, ¿sabes? Estoy harta de tus juegos mentales, de tus historias raras. Harta. Me hiciste daño en enero y te perdoné, y después en abril volviste a hacérmelo. - Me falla la voz, él suelta los brazos y deja las manos encima de la mesa. Lo veo cerrar los puños-. No voy a perdonarte, si te sientes culpable, apechuga.
¡Lo mio con esta portada ha sido un flechazo! Fue verla ayer tarde en Facebook y querer tener este libro en mis manos. Me encanta, y me parece tan acertado el detalle de que el diseñador haya puesto de fondo las marcas de las cuchillas de los patines sobre el hielo, que solo puedo admirar su trabajo una vez más.
Tras haber leído la sinopsis, he podido confirmar que este libro lo leo sí o sí. Y es que me parece muy original el mundo en el que está ambientado, o por lo menos yo no he leído ninguna historia dentro del mundo del patinaje. Me ha despertado la curiosidad, y quiero conocer la pluma de esta nueva autora.
El libro será puesto a la venta el próximo 3 de abril, así que aun tenemos un mes por delante en el que poder limpiar un poco la mesilla de noche de novedades (o volver a llenarla, nunca se sabe).
La sinopsis que os comento arriba es la siguiente:
Hannah tenía un futuro prometedor en aquello que más amaba: la danza sobre hielo. Una meta por la que había luchado junto a Nicholas, su mejor amigo y compañero, durante los últimos diez años. Hasta que el error de otro le demostró lo efímeros que pueden ser los sueños.
Mikhail hace mucho que olvidó lo que era disfrutar al salir a la pista. Es más, tras la lesión que lo obligó a retirarse del patinaje artístico, creyó que nunca tendría ocasión de recordarlo. Sin embargo, el destino parece dispuesto a darle la oportunidad de volver a competir y, sobre todo, de cumplir una promesa grabada con tinta en su cuerpo. Claro que para ello tendrá que convencer a Hannah de que juntos pueden lograr grandes cosas.
Para ambos, luchar por un nuevo comienzo significará tener que hacer frente a sus heridas emocionales, porque solo si son capaces de curarlas encontrarán la manera de vivir y amar sin fronteras.
El próximo 6 de marzo llega a las librerías esta novedad de Titania que lleva por título Querido hermanastro, de Penelope Ward. La verdad es que a mí me llama bastante la atención, aunque no es por la portada como podéis estar pensando. Lo que me atrae es la sinopsis, ya que yo era muy fan en su día de la serie de televisión Los Serrano, y me encantaba la historia de amor entre Marcos y Eva. Así que espero que esta novela también me guste o al menos me divierta.
Os dejo por tanto la sinopsis aquí para que podáis leerla:
La vida de Greta se pondrá patas arriba cuando Elec, hijo de su padrastro, se muda a vivir con ellos. Elec es un inadaptado, un engreído dispuesto a atormentarla…
Greta no lo soporta. Le fastidia que la tome con ella porque no quiere estar allí, le fastidia que traiga chicas a su habitación, pero lo que más le fastidia es cómo reacciona su cuerpo cuando lo tiene delante…
Al principio pensó que lo único bueno que tenía eran sus abdominales perfectos y sus tatuajes; que no había nada más que un físico, pero se engañaba, había más, mucho más, y se le escapaba de las manos… Una noche, las cosas empezaron a cambiar entre ellos y llegaron a un punto crítico.
¿Cómo hacer frente a estos sentimientos? ¿Podría Elec romperle el corazón? Greta tenía que tomar una decisión… Y esta determinación podría cambiar sus vidas para siempre.
Palabras que nunca te dije es la primera novela de María Martínez dentro del género romántico adulto, y puede parecer algo manido decir que lo hace entrando por la puerta grande, pero es que es la pura verdad. Cuando la estaba leyendo, la sensación que tuve es la de cuando uno vuelve a casa, y os explico el porqué. Este género es sin duda mi favorito, puedo leer muchos otros que también me encantan, pero este es el rey de mi estantería, por así decirlo. Así que al leer a María sentí esa voz interior que te dice: sí, este es el tipo de novela romántica adulta que me gusta, que me hace amar el género, y que creo que lo dignifica contando una historia que no es ni superflua, ni una mera sucesión de escenas eróticas sin sentido. No, si buscáis eso en Palabras que nunca te dije no vais a encontrarlo. Por el contrario sí vais a encontrar una buena historia, un buen desarrollo, elegancia en cada una de sus letras, y amor en cada uno de sus párrafos. Este libro es un auténtico dulce.
Cuando María me preguntó si quería leer esta novela no podía creérmelo, fue un absoluto regalo que llegó a mí justo en el momento oportuno. No sé cómo agradecerle la confianza depositada en mí al dejarme a su "último hijo", y la generosidad que me ha demostrado en todo momento. Este libro es muy especial para mí, ya que he vivido muy de cerca su nacimiento. Además he podido disfrutar de la experiencia con mi querida Elena de La estación de las letras. Solo espero que os robe el corazón igual que lo hizo con el mío.
Sara es una mujer joven llegando a la treintena, que tras pasar una situación muy intensa en su vida y tener que tirar adelante con todo, se encontró muy pronto casada con Colin, un hombre mayor que ella y con otros intereses. No es que fuera para nada un matrimonio de conveniencia, sino que ella se casó por amor, por encontrar quizá la seguridad que necesitaba en su vida, y con una persona que simplemente con el tiempo resultó no ser como ella esperaba. Viven desde hace muchos años en Londres, lejos del cálido sol andaluz donde viven su madre y su hermano Luís, pero cuenta con el apoyo de su mejor amiga Christina que le da todo el apoyo para mantenerla a flote. Será precisamente esta la que le abrirá la puerta a una posibilidad que ella jamás se habría planteado de otro modo, y que es desarrollar su faceta como decoradora de interiores. Para ello qué mejor proyecto que terminar de restaurar el pequeño hotel que debe montar Christina en la Provenza francesa. Será allí donde verá que quizá la vida no tiene que ser tal y como ella se la ha planteado hasta ahora, y es que Sara vive encerrada en sus propias normas, y lo más difícil de todo será hacerle derribar sus propios muros.
Jayden se encuentra actualmente retirado de su trabajo, después de que un desafortunado suceso le hiciera replantearse su futuro. Necesita hacer un parón en su vida y para ello escoge la tranquila localidad de Tullia en Francia. Allí pasa los días arreglando cosas a sus vecinos y dejando pasar el tiempo para que este cure sus heridas. Cuando conoce a Sara, no puede evitar sentir una potente atracción por ella, pero la situación personal de Sara no es la que esperaba, ni mucho menos la ideal para él, así que se verá obligado a mantener con ella simplemente una amistad. El día a día no se lo pondrá fácil, pero Jayden es ante todo un hombre de principios.
Sara le sostuvo la mirada. Él no sonreía ni parecía bromear, lo había dicho en serio. Ambos apartaron la vista y miraron hacia arriba. De repente, un meteorito cruzó el cielo dejando tras de sí una enorme estela.
—¿Lo has visto? —preguntó ella muy emocionada. Jayden asintió—.
Ahora pide un deseo.
—¿De verdad crees en esas cosas?
Ella se rió y exclamó:
—¡Tú pídelo y ya está!
—Vale. —Él cerró los ojos e inspiró hondo. Volvió a abrirlos—. Ya está.
La miró con una media sonrisa que hizo que el corazón se le acelerara. Sin dejar de observarlo, Sara se inclinó y lo besó en los labios, sucumbiendo al impulso que sentía. Lo besó de nuevo, en la esquina de la bar- billa, con el pecho lleno de amor. Era maravilloso poder besarlo cuando se le antojara.
—¡Vaya! —replicó él. Dejó la copa a un lado y se tumbó de espaldas con un brazo bajo la nuca—. Esto de los deseos funciona.
—¿Has pedido que te bese?
La miró de reojo, sonriendo, y se mordió el labio.
—Es un buen deseo. Creo que para el próximo voy a ser un poco más ambicioso.
La historia entre Sara y Jayden no es una historia fácil, ambos tienen muchas cosas en contra de su relación, y sobre todo Sara que se encuentra casada. Este tipo de historias me encantan, historias en las que nada viene dado, y todo ha de ir sucediendo de un modo muy real para que pueda llegar a ser creíble. En ese aspecto María lo ha hecho genial, presentándonos primero a Sara, haciendo que podamos entender su situación, para así poder ponernos en su piel y comprender todas sus posteriores acciones, y luego desarrollando la historia central. Para mí, Sara es una protagonista a la que le he cogido mucho cariño, ya que me ha hecho sentir muchas cosas en todo momento. Por su parte Jayden es simplemente el hombre perfecto, aquel con el que soñaríamos cualquiera de nosotras, y María nos lo regala envuelto y con lazo ( y con la cara y el cuerpo de Chris Pratt). Así que, ¿qué más podemos pedir?
La ambientación, cómo es habitual en los libros de María, está cuidada al milímetro, haciéndonos viajar en esta ocasión a la romántica zona de la Provenza francesa, y a algún otro destino que no quiero desvelar para no entrar en el terreno spoiler, pero que seguro que vais a disfrutar muchísimo. En todo momento me he encontrado dentro de la historia, tanto por los lugares, como por las situaciones y el lenguaje utilizado. Se nota que todo está cuidado al detalle, y que María es muy perfeccionista.
Palabras que nunca te dije es una historia muy sensible, llena de amor y buenos momentos, pero también llena de miedos y situaciones intensas. Con un punto incluso de acción, María nos regala su historia más madura, con la que nos demuestra que su pluma no entiende de géneros románticos, pero sí entiende de buen hacer, elegancia, y buenas historias. Estoy 100% segura de que estamos ante una de las grandes lecturas de 2017. Leedla.
Esta sección es una de mis favoritas, ya que en ella la autora invitada comparte con nosotros una escena que le ha quedado marcada en su memoria. En este caso, tenemos la oportunidad de saber cual ha sido esa escena para Elena Castillo Castro. Elena es autora de diversas novelas cómo son: Baile de Luciérnagas, Mientras el corazón siga latiendo, o Como caído del cielo.
En este caso, ella ha escogido una escena de su última novela publicada, Soundtrack, la banda sonora de nuestra vida, una novela que leí en 2016 y que me encantó de principio a fin. Si os interesa podéis leer mi reseña aquí. Ahora os dejo con las propias palabras de Elena.
Por fin tenemos fecha para la tercera entrega de Los chicos del calendario. Se ha hecho esperar, pero el próximo día 27 de febrero podremos tenerlo en nuestras manos. Así que no nos queda mucho para poder devorarlo.
En el segundo libro dejábamos a una Candela hecha un lío yo también lo tengo, así que estoy deseando saber qué nos depararán estos tres meses de mayo, junio y julio. Para las que no puedan esperar un segundo más, la editorial nos regala como adelanto sus primeras 30 páginas. Si queréis leerlas dad click aquí.
Os dejo su sinopsis:
Candela ha aprendido muchas cosas de los chicos de febrero, marzo y abril y empieza a sentirse más segura de sí misma, pero ¿qué le deparará el trimestre siguiente?
En mayo, conocerá a Javier de Madrid. Un veterinario que se ha presentado él mismo como candidato a chico del calendario. Su objetivo: recaudar dinero y conseguir publicidad para un centro de animales maltratados. Pero, ¿realmente estará a la altura del título de “hombre que vale la pena”? Candela descubrirá con él que, aunque te hayan hecho daño una vez, no hay que cerrar nunca el corazón al amor.
En junio Candela visitará Segovia y conocerá a Alberto, un obrero de la construcción que está reformando un geriátrico y a quien los abuelos presentan como candidato perfecto. Su ex, sin embargo, no piensa lo mismo… pero, ¿y Candela? ¿Logrará ella empatizar con temas como la infidelidad y la culpa?
Julio es mes de sol y playa, del calor de una isla como Palma de Mallorca. Este mes Candela conocerá a John, un español de madre inglesa, contable y loco por el surf. John quiere demostrarle a Candela que vivir “de las apariencias” es suficiente y que si ella sabe aprovechar el momento también podrá hacerlo.
Mientras tanto, Candela se debatirá entre el amor de Víctor y lo que siente por Salvador. ¿Logrará poner en orden sus sentimientos?
Con motivo del lanzamiento de su nueva novela, Palabras que nunca te dije, el próximo día 20 de este mes de febrero, hoy os traigo una entrevista con la dulce María Martínez. Con ella, hemos pretendido poder saber algo más de la novela, pero sin dar ningún spoiler a aquel que la lea. Así que disfrutad de ella sin miedo, y conoced algunos detalles más de la historia de Jayden y Sara. ¡Vamos a ello!
Bienvenida nuevamente a mi desván, María. Ya sabes que siempre eres más que bienvenida.
La gata en el desván (LG): Palabras que nunca te dije es tu primera novela dentro del género romántico adulto. ¿Qué fue lo que te lanzó a salir del registro juvenil y cambiar a un público más adulto?
María Martínez (MM): Siempre he dicho que yo me considero escritora, sin más; no escritora de esta temática o la otra. Tengo muchas inquietudes y ganas de probar cosas diferentes, de intentar ver qué tal me va en otros registros. Pienso que forma parte de mi evolución personal el experimentar y descubrir nuevas facetas que, quizá, me sorprendan a mí misma. Esta novela nació de esa necesidad de cambio, de llegar más allá y a más personas. Y me alegro enormemente de haber dado el paso.
LG: ¿Te has sentido cómoda manejando unos personajes más maduros, o te sientes mejor en las historias más juveniles?
MM: Si de algo me ha servido esta primera toma de contacto con la romántica adulta, ha sido para darme cuenta de que no me influye el género ni la edad de los personajes a la hora de escribir. No deja de ser una historia más que debe contarse poniendo el alma en ella, y yo escribo poniendo el alma y el corazón en cada personaje. Tengo novelas protagonizadas por adolescentes de 17 años; otras por jóvenes con edades entre los 20 y 25; y ahora, con Palabras que nunca te dije, he saltado la barrera de los 30 (Sara está a punto de cumplirlos y Jayden tiene 34). Y me he sentido cómoda con todos y cada uno de ellos. Si bien es cierto que con estos últimos he empatizado un poco más.
3. ¿Qué aspectos has tenido en cuenta para diferenciar la trama con respecto al New Adult o la novela juvenil?
No suelo considerar ese tipo de cosas mientras escribo, la verdad. No pienso en aspectos, pautas o características de un género u otro. Esos rasgos existen porque nosotros mismos los hemos creado a la hora de etiquetar o catalogar las novelas. Si los personajes están en según que franja de edad, la novela pertenece a un género u otro. Lo mismo ocurre con el contenido, el argumento y los elementos de éste (como el amor, el suspense…) para que acabe en una sección u otra de una librería. La propia historia, lo que ocurre en ella y los conflictos que se generan marcan esas diferencias. No he tenido que hacer nada, lo ha hecho la novela, su trama y los protagonistas. Por ejemplo, Cassie, de Rompiendo las Reglas, es una chica que va a la universidad, que no tiene cargas familiares y que es muy segura de sí misma. Sara, de Palabras que nunca te dije, es unos años mayor, está casada y tiene un hijo. Las diferencias entre una y otra son evidentes solo con estos rasgos. Una vez que te metes en la piel del personaje, solo tienes que ser consecuente con su forma de ser y la vida que tiene.
23 otoños antes de ti es la segunda y esperada entrega de la serie Volver a ti, de Alice Kellen. La primera novela me gustó mucho, pero esta me ha enamorado aún más. No iba con ninguna idea preconcebida, ya que a Harriet no la conocíamos, pero me he encontrado con una pareja explosiva, y que me ha mantenido enganchada toda la lectura con sus chispeantes diálogos. Luke, a pesar de que lo conocíamos algo más, también me ha sorprendido mucho, y su descarada lengua me ha sacado más de una sonrisa. Pero mejor os cuento un poco más sobre ella para que os podáis hacer una idea.
Harriet no ha tenido una infancia muy feliz. Controlada por un padre machista y estricto, ha crecido pensando que para lo único que podía servir es ser esposa y ama de casa. Pero su gran sueño era tener su propia pastelería y valerse por sí misma, deseo que no podrá cumplir mientras su padre viva. Tras la muerte de este, es cuando ve la oportunidad de poder montar su negocio gracias a su herencia, pero todo se ve truncado en el momento en el que conoce la única condición impuesta para poder cobrar el dinero. Esta condición es que deberá contraer matrimonio y que este dure un mínimo de dos años antes de que ninguno pueda pedir el divorcio, cosa nada fácil en vista de la escasa probabilidad de encontrar un marido de la nada en el pueblo donde vive. Es por ello que sus amigos le organizan un viaje a Las Vegas, con el fin de poder cazar a algún incauto y así poder acceder al dinero. Aunque Harriet no lo ve nada claro, acabará pasando una noche de locura y alcohol, que la llevará finalmente a contraer matrimonio con Luke.
Luke por su parte lleva dos años intentando encontrar a la chica rubia con la que se casó en Las Vegas, cometiendo la mayor locura de su vida. Cuando por fin da con ella, no duda en dejarlo todo y acudir a pedirle el divorcio, pero lo que no esperaba es encontrar a una chica que no se parece en nada a la imagen que tenía de ella en aquella lejana noche. Luke no está en su mejor momento, y tras un largo período de descontrol en el que no parecía encontrar nada que le motivara, llegar a la tranquilidad de Newhapton le supone un cambio radical con respecto a lo que está habituado. Aunque su idea inicial es llegar y acabar con la pesadilla de su falso matrimonio, acabará valorando hacer un cambio de rumbo en sus planes al conocer la realidad de Harriet.
Por fin conocemos la portada de la primera novela romántica adulta de María Martínez, Palabras que nunca te dije. A mí personalmente me parece una preciosidad, y estoy enamorada de ella.
Además viene con la buena noticia de que el libro verá la luz un poco antes de lo que había sido anunciado, y podremos tenerlo el próximo 20 de febrero en todos los puntos de venta habituales. Estoy deseando tenerlo en mis manos.
He tenido la gran suerte de poder leerlo ya, y os puedo avanzar que es una gran historia. La he devorado en apenas dos días a pesar de sus más de 400 páginas. En mi reseña ya os contaré con más detalle mis impresiones, pero no quería dejar pasar la ocasión de poneros los dientes un poco más largos. Jejeje Jayden os robará el corazón sin que os deis cuenta.
El próximo 20 de febrero podremos tener ya en nuestro poder la segunda novela de Lisa de Jong. Este segundo libro forma parte, junto con Cada vez que llueve, de la serie Lluvia en el corazón. Su primer libro fue simplemente desgarrador, tanto que no recuerdo haber llorado tanto en la vida con un libro. A pesar de ello, la historia era tan bonita que sin duda tengo que volver a leer algo de la autora, aún sabiendo que volverá a partirme el alma.
Su portada ya pudimos verla hace unas semanas en las redes sociales de la editorial, y a continuación os dejo su sinopsis:
Siempre he dejado que el pasado dicte mi futuro, que cree una imagen falsa de lo que no soy y me arrastre hacia donde no quiero ir. Drake Chambers es tan arrogante y cabezota como yo. Al ser quarterback en el equipo de la universidad, una estrella nacional, creí que solo era uno más de esos chicos… de los que toda chica en su sano juicio debería huir. Pero no solo lleva el peso del fútbol sobre los hombros. Y ha descifrado los sentimientos y creencias a los que tanto tiempo me he aferrado. Creí que lo teníamos todo solucionado. Dos personas que se quieren y que han encontrado, por fin, su final feliz, pero el pasado siempre busca la manera de colarse en el presente… y de estropearlo todo. Porque, a veces, una simple decisión te cambia la vida… para siempre. Y ya nada vuelve a ser igual.
El próximo 6 de febrero de 2017 va a ser publicado por el sello Titania el libro titulado El corazón de una condesa. Esta es la primera novela histórica de una autora española que sale al mercado bajo el paraguas de la editorial Urano. La escritora en cuestión se trata de Elisabeth Bowman, conocida ya entre las lectoras de romántica por sus novelas de época, como son Bésame a medianoche o Adonde vuelan las golondrinas.
La portada es una auténtica delicia, y la sinopsis ya nos indica por dónde irán los tiros:
En el Pazo de Rebolada, norte de Galicia, las campanas suenan a muerte. Es el año 1850 y la pequeña Ana acaba de perder a su madre, quedando a cargo de su padre, quien no tiene reparos en enviar a su hija, de cinco años a un estricto internado para señoritas. Trece años después, Ana Emilia Victoria Federica de Altamira y Covas regresa al Pazo. Se ha convertido en una hermosa joven capaz de encandilar a cualquier hombre, pero su suerte está decidida… Su padre ha llegado a un acuerdo matrimonial con don Jenaro Monterrey, un empresario de 70 años con quien quiere casarla.
Alberto se marchó lejos de Galicia huyendo de dolorosos recuerdos y de las duras exigencias de su padre para que siguiera el negocio familiar, pero Alberto ansiaba otro destino, pues quería estudiar una profesión y ser un hombre instruido. Cuando parece que encuentra su lugar, ejerciendo su profesión en un bufete, se ve obligado a regresar al Pazo…
Una mañana en la que don Jenaro se presenta por sorpresa, Ana huye al bosque y se cae. Un joven la ayuda. Primero escucha su voz, luego aparece entre los arbustos… Aunque un solo encuentro es suficiente para que ambos entiendan que se pertenecen, su amor es imposible. El destino de Ana ya está marcado… ¿O quizá podría cambiar su suerte?
Que soy devota de los libros de María Martínez es algo que se puede comprobar dando un rápido vistazo a mi blog, así que saber que en 2017 voy a poder disfrutar de dos novelas suyas hace que tenga ganas de que lleguen ya las fechas y disfrutarlos sin medida.
La historia que verá la luz el próximo 6 de marzo, es la primera incursión de la autora en la romántica adulta, y lleva como título Palabras que nunca te dije. Es un título que me encanta, ya que me transporta a millones de momentos, me recuerda todo aquello que a veces queremos decir y nos quedamos dentro, a aquellos te quiero que no decimos por vergüenza o por orgullo, a aquellas últimas palabras que podríamos haberle dicho a alguien que ya no está... ¿No os parece absolutamente precioso y evocador? ¿Qué palabras no se habrán dicho entre Jayden y Sara? ¿Cuáles serán las que sí se dirán? Estoy deseando ver cómo se maneja María en su versión más adulta, y con unos personajes que se encuentran en una etapa muy diferente de sus vidas a la que ella nos tiene acostumbradas.
Spoilers: La reseña puede contener comentarios de la primera entrega.
Tenía muchísimas ganas de saber cómo continuaba la historia de Candela Ríos. Su año con Los chicos del calendario había empezado muy fuerte con Salvador, su jefe y precursor de su nueva aventura, ya que los sentimientos que habían aflorado entre ellos me hacían dudar de cómo se podrían manejar el resto del año. Y no me han defraudado. Cada mes que pasa la cosa se complica más, y desde luego tras acabar este libro tengo aun más ganas de saber cómo continúa todo.
Al final de la anterior entrega dejamos a Candela muy tocada. Tras vivir intensos cambios en su vida como el instabye de Rubén, la puesta en marcha de Los chicos del calendario, y la precipitada marcha de Salvador sin darle más explicaciones, se encuentra algo perdida y sabe que tiene que centrarse. Siente que ya no es la misma persona, y que desde luego ha de seguir adelante con el proyecto y elegir un nuevo chico cada mes. Para el chico de febrero elige a Jorge, un conocido exfutbolista que ahora vive en Granada entrenando grupos de niños, y que parece ser una persona muy abierta y sociable. Para el de marzo, escoge a Víctor, un químico con viñedos y que pasa su vida investigando, aunque es algo huraño y taciturno. Y para abril elige a Bernal, un arqueólogo acostumbrado a salirse siempre con la suya en el arte de seducir. Tres hombres muy diferentes entre sí pero que ella cree que pueden ser ideales para demostrarle si es verdad que en España hay algún hombre que merezca la pena. El viaje no va a ser fácil y es que, además de tener que lidiar con sus propios sentimientos, su día a día no será sencillo y cada chico supondrá un nuevo reto.
Tras el intenso final de la primera parte estaba deseando continuar con la historia de Candela. En cuanto me llegó me puse a ello, y ya voy por el mes de Marzo...voy algo más lenta porque cómo sabéis estoy alternando varias lecturas, pero creo que de hoy o mañana no pasa que lo acabe ya que me queda tan solo la mitad y quiero saber como acaba el libro.
Sé que como son 5 libros me quedaré nuevamente con las ganas, así que espero que no tarde mucho en salir la tercera entrega y poder ver hacia donde van los tiros.
Esta semana hemos conocido, de la mano de la propia autora en Facebook, la portada y la sinopsis de la nueva novela de Alice Kellen '23 Otoños antes de ti', y que será publicada de la mano de Titania el próximo enero de 2017.
Siguiendo el estilo de la primera entrega de la serie, en la portada vemos a una pareja en actitud cariñosa, y el título con la misma fuente. El precioso diseño es obra del portadista habitual del sello, Luís Tinoco, que no deja de sacarnos suspiros, una y otra vez, con sus bellísimas portadas. Me parece muy romántica.
En esta segunda novela conoceremos la historia de Luke, al cual ya conocimos en 33 Razones para volver a verte como uno de los mejores amigos de sus protagonistas, Rachel y Mike.
Os dejo a continuación la sinopsis:
Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas. O al menos eso fue lo que Harriet Gibson pensó tras conseguir casarse allí con Luke Evans, el primer desconocido que se cruzó en su camino. Esos papeles matrimoniales eran todo lo que necesitaba para cobrar la herencia de su padre.
Sin embargo, todo se complica cuando, dos años después, él da con su paradero y llega sin avisar al pequeño pueblo donde ella vive. Luke es testarudo y tiene la firme intención de conseguir el divorcio, pero Harriet no tarda en advertir que también es descarado, sexi y divertido; algo que termina siendo un camino tentador pero lleno de problemas. ¿Qué hacer cuando tu corazón toma la dirección equivocada?
«A veces, un lugar perdido en medio del mapa puede ser el detonante para encontrarse a uno mismo».
Hoy os traigo una nueva entrada de la sección Unforgettable, en la que la autora invitada nos habla de una escena que de algún modo es especial para ella. En este caso mi invitada es la dulce Alice Kellen, que con su pluma tiene enamorada a todas las lectoras de romántica. Ella misma nos comenta qué escena ha escogido, y por qué.
Me ha costado mucho elegir qué escena me costó más escribir de «33 Razones para volver a verte», porque llevo días dudando entre dos (o tres), como cuando se reencuentran tras cinco años, la primera salida que hacen juntos a Fisherman's Wharf o un momento del final que (si mal no recuerdo) escribí nada más empezar la historia porque tenía clarísimo ese diálogo de Mike. Pero, para evitar spoilers, creo que me quedaré con este instante, uno que para mí fue muy especial por todo lo que simbolizaba; el miedo, la contención, la verdad que escondía...
Quiso abrazarla, pero sabía que no era una buena idea. Respiró hondo y notó las palabras que empezaban a atascarse en su garganta, como siempre. Tenía que sacarlas de allí, tenía que encontrar el modo de dejarlas salir…
—Te he echado de menos —logró decir en un susurro.
Ella permaneció en silencio tanto tiempo que él creyó que ya no diría nada.
—Yo también a ti. En el fondo. De algún modo que ni siquiera sé explicar…
(…) Dejó de hablar de golpe cuando Mike le acarició la mejilla con el dorso de la mano. Y fue una caricia tan pequeña… tan dulce… tan suave…
—Yo nunca quise hacerte daño, pecosa.
Ella parpadeó para contener las lágrimas.
—Pero lo hiciste.
—Lo hice —inhaló profundamente—. Y lo siento. No sabes cuánto. Haría cualquier cosa, lo que fuese, por poder volver atrás y cambiarme a mí mismo, cambiar lo que ocurrió, cambiarlo todo. Pero no puedo, Rachel. ¿Crees que a mí no me duele? Todo lo que podría haber sido y no fue…
—No importa. No sirve de nada remover el pasado. Deberíamos dejar de hacerlo. Deberíamos mirar hacia delante. —Ella cerró los ojos con fuerza.
—¿Eso significa que me perdonas?
Dudó. Mucho. Demasiado.
—Sí.
—Pero no totalmente.
—Te perdono y ya está, Mike.
—Y pretendes que seamos amigos…
—¿Qué es lo que quieres? Dilo de una vez.
Él se acercó más a ella y le rodeó la cintura con un brazo.
—Quiero que entiendas que es imposible que lo nuestro sea como lo que tienes con Jason o Luke. Tú y yo nunca fuimos solo amigos, nunca. Siempre hubo algo más. —Con el corazón latiéndole a trompicones, deslizó una mano por el interior de la camiseta de Rachel y la posó sobre la piel suave y tersa de su estómago—. ¿O acaso también tiemblas cuando te tocan? —preguntó. Se inclinó y sus bocas se rozaron. No llegó a besarla; permaneció quieto, con los labios suspendidos sobre los suyos, tentándola, rompiéndola en mil pedazos. Mike alzó la mano que descansaba sobre su estómago y ascendió lentamente hasta sus pechos, acariciando la piel que se derretía bajo la familiaridad del tacto de sus dedos—. Dime qué sientes.
(…) Antes de cometer una estupidez, apartó su mano y se levantó. Sin dejar de tiritar, clavó sus ojos en los de él.
—No vuelvas a tocarme. Nunca.
Me viene esta escena a la cabeza porque es de esas en las que te piensas muy bien cada gesto, cada palabra, porque sabes que hasta el mínimo detalle tiene su importancia. Fue el momento en el que Mike dio un paso al frente y se desnudó para el lector. Con Rachel ocurrió justo lo contrario; tras darse cuenta de que seguía siendo vulnerable ante él, se cubrió con otra capa más, protegiéndose.
Y refleja dos cosas que para mí eran relevantes. En primer lugar, que no existe la posibilidad de un triángulo amoroso en esta historia. Rachel jamás sintió nada similar ni por Luke ni por Jason (aunque sé que, al empezar la lectura, muchos pensaron que podría ocurrir algo así). Y en segundo lugar, que a veces intentamos huir de esas emociones que abruman demasiado y creemos que nos hacen «débiles». Si me pongo en su piel, creo que Rachel debió de sentir un miedo atroz al darse cuenta de que seguía sintiendo algo muy profundo y muy fuerte por esa persona que tanto daño le hizo en el pasado. Recuerdo que lo mejor de esta historia a la hora de escribirla fue ahondar en esos sentimientos tan contrarios de los personajes, ver que uno remaba en dirección contraria cada vez que el otro se acercaba, sacar a la luz los rencores, el dolor… pero también los buenos momentos, la amistad, la confianza y el amor.
Alice Kellen
Sin duda es una escena preciosa, una que ocurre cuando las cosas están muy rotas entre Mike y Rachel. Alice no podría haber escogido mejor fragmento para enseñar a quien no haya leído aún el libro lo heridos que están ambos, y cómo Rachel se encuentra en un torbellino de sentimientos. Si aún no habéis leído 33 razones para volver a verte ya estáis tardando. Os dejo aquí también mi reseña por si os pica el gusanillo. Gracias a Alice por su colaboración, como siempre un placer tratar con ella.
¿Coincidís con Alice en la intensidad de la escena? ¿Habéis leído la novela?
El próximo día 3 de octubre de 2016 sale a la venta la segunda novela de la pentalogía publicada por Titania, Los chicos del calendario de Candela Rios.
Su primera entrega fue todo un fenómeno ya que vino acompañada de una campaña publicitaria muy chula, y fue además una lectura que disfruté mucho.
En este segundo libro se desarrollan los meses de febrero, marzo y abril, y tengo una tremenda curiosidad de saber que va a ocurrir con Candela y Santiago una vez que esta comience a realizar la tarea que le han encomendado.
Os dejo como siempre la sinopsis:
SINOPSIS
Soy Candela Ríos, una chica normal con una vida corriente… O al menos lo era hasta que mi novio, ahora ex, me dejó por Instagram. ¡Por Instagram! Por si eso fuera poco, Abril, mi mejor amiga, me grabó sin que me diera cuenta y colgó el vídeo en Youtube.
Así nacieron “Los chicos del calendario” y así empezó el año más excitante de mi vida. Se supone que tengo que recorrer España y buscar un chico que valga la pena. La revista para la que antes trabajaba como redactora del montón ha organizado un concurso y el país entero me está ayudando a buscar al chico del calendario. No sé si lo encontraré, pero me estoy encontrando a mí misma y por primera vez en mucho tiempo estoy viviendo de verdad.
El chico de enero fue Salvador Barver y con él vi las estrellas y el mar como no los había visto nunca. ¿He cambiado de opinión sobre los hombres? No. ¿He ido en moto hasta acantilados, he besado a un chico que ha puesto mi mundo del revés, he descubierto todo lo que puede hacerse en un ascensor y que la pasión a lo bestia existe? Sí, pero eso no es lo más importante. Salvador se ha ido, o eso dice, y yo sigo adelante.
Voy a conocer a Jorge, Víctor y Bernal y no sé qué puedo llegar a vivir con ellos.
Enero fue intenso, no sé qué voy a descubrir en febrero, marzo y abril pero estoy impaciente por empezar. ¿Me acompañas?
12 meses, 12 chicos. ¿Cuántas veces serás capaz de enamorarte?
Si queréis leer mi reseña de la primera parte solo tenéis que hacer click aquí.
Como podéis ver en el banner con el que abro la entrada, este próximo sábado día 2 de Julio, se va a celebrar en casa del libro un club de lectura al que no pienso faltar. El club de lectura va a tratar sobre la novela Rompiendo las reglas, publicada por Titania el pasado mes de Mayo. Pero la gran sorpresa es que, ¡vamos a poder contar con la presencia de la propia María Martínez en el evento!
Es la primera vez en la que María acude a la ciudad condal para un evento literario, así que estoy deseando conocerla. La única pena que tengo es que no podré asistir con mi compañera habitual de eventos, Elena, pero seguro que nos surgirá otra ocasión para poder estar juntas.
Si os gusta la autora, y queréis pasar un rato muy entretenido comentando la historia de Tyler y Cassie, nos vemos el sábado en Casa del libro de Paseo de Gracia. Seguro que lo pasaremos genial.
¿Te veré allí? Si alguna va que no se olvide de decírmelo para saludarnos.
Con este packaging tan original que veis en la foto, llegó a mis manos Los chicos del calendario de Titania. La editorial ha acertado de lleno al realizar un envío así, ya que son detalles que no hacen más que aumentar tu curiosidad por leer la novela. La campaña de lanzamiento ha sido muy divertida, y tenía muchas ganas de conocer a Candela y saber qué pasó tras la debacle de su instabye. Ahora que lo he acabado solo tengo ganas de saber que sucederá durante el resto de, lo que la propia protagonista denomina como, El año de Candela.
Cuando comienza la novela la vida de Candela parece de lo más normal, trabaja como redactora en la revista Gea, tiene un novio llamado Rubén, y está a punto de celebrar el año nuevo. Pero todo cambia de un modo radical esa mañana de diciembre al entrar en Instagram. Su novio acaba de dejarla usando una fotografía de sus maletas en la puerta del piso que compartían hasta ese mismo momento, y sin darle explicaciones. La cobardía de Rubén no tiene límites al marcharse de ese modo, y además dejarla en ridículo a ojos de todos usando los hashtags: #AdiosCandela o #Instabye.El mundo de Candela se desmorona, pero en ese momento está ahí su amiga Abril para consolarla, y también para grabar un vídeo despotricando sobre los hombres sin que ella se de cuenta. El vídeo acaba subido por su amiga a todas las redes, y convirtiéndose en viral mientras Candela pasa el fin de año hundida en su propia miseria, al más puro estilo Bridget Jones.
Al regresar al trabajo tras año nuevo, es cuando descubre que todo ha cambiado, sin saberlo su video ha sido lo más visto en los últimos días, y ella es ahora el fenómeno del momento. Pero todo puede volverse aún más raro, y es que el jefe de la empresa que gestiona entre otras la revista donde ella trabaja, Salvador Barver, ve en ella y en su vídeo la oportunidad de sacar a flote nuevamente a Gea. La revista pasa sus horas más bajas, y quizás Candela tiene en su mano el As de oros para salvarlos a todos. Su propuesta no puede sorprenderla más, quieren que dirija un nuevo proyecto llamado Los chicos del calendario. La idea Barver, es que ella pase 12 meses con 12 hombres distintos, los cuales tendrán que intentar demostrar a Candela que sí que hay hombres en España que merezcan la pena. La idea la horroriza, y no quiere convertirse en un personaje público, y menos que todo el mundo conozca sus miserias, pero no le quedará otra que aceptar cuando le lanza el reto a Salvador para que él mismo ser el chico de enero y este, ante su sorpresa, acepte.
Ambos comenzarán un camino que se les escapará en muchas ocasiones de las manos, y es que la atracción que surge entre ellos les hace dudar de todo. Candela siente que ha cambiado, no sabe cómo, pero en pocos días siente que ha despertado una Candela que llevaba mucho tiempo dormida. Sabe que este año cambiará su vida y enero no hace más que demostrárselo día a día. Salvador es un misterio que la atrae demasiado, pero su misión es conocer 12 hombres. ¿Conseguirá al final del año cambiar de opinión sobre el género masculino? Su jefe no se lo va a poner fácil...
—¿Qué quiere exactamente?
Aparto la mano de la cara para mirarlo.
—Quiero salvar la revista Gea, no quiero tener que reducir la plantilla, y para eso necesito algo que impacte, algo que lleve a la gente al quiosco a comprar nuestra revista cada mes sin falta. Y ese algo, señorita Ríos, es usted.
—¿Yo?
¿Tiemblo y balbuceo porque él me está mirando a los ojos, porque estoy asustada, porque todo esto me parece una locura, o porque sigo durmiendo y esto es una pesadilla?
—Aún tengo que convencer a la junta directiva y tengo que trabajar más los números, pero Los chicos del calendario son la solución. Si el concurso funciona dispondremos de un año para salvar la revista. Elegiremos un candidato para cada mes del año, obviamente serán de ciudades distintas. Usted irá allí y pasará el mes en cuestión con el chico del calendario…
Tengo que interrumpirlo. ¿De qué está hablando? ¿Los chicos del calendario?
—¿El chico del calendario?
—Pasará un mes con él, viviendo con él —sigue como si yo no hubiese dicho nada—, lo acompañará a todas partes; estará con sus amigos, con su familia, irá al trabajo con él. Dada la naturaleza de algunos comentarios de su vídeo —mi mirada confusa le obliga a especificar—, usted recalca varias veces temas sexuales, el límite de lo que suceda entre él y usted está completamente en sus manos. —Voy a insultarlo, lo sabe porque levanta la palma de la mano hacia arriba para detenerme—. Concluido el mes, usted escribirá un artículo sobre ese candidato que publicaremos en la revista y grabará un vídeo que colgaremos en un videoblog también de Gea y de pago, lógicamente, aunque compartiremos partes en las redes. Al final del año, en diciembre de 2017, usted elegirá a un ganador que se llevará el premio.
—¿Qué premio? ¿A mí envuelta en un lazo?
El libro me ha gustado mucho, esta muy bien narrado y es altamente adictivo. Según avanzaba la novela me ha ido atrapando más ya que, si bien en un comienzo, parecía una historia entretenida, a medida que me iba adentrando en la trama es cuando se ha ido despertando más mi curiosidad, y las ganas de leer de un tirón hasta el final. El chico de enero, Salvador Barver, es todo un misterio y la autora ha jugado una importante baza construyéndolo así, ya que despierta en el lector las ganas de saber más y más sobre él y su pasado.
La historia te atrapa sin darte cuenta, y se lee en un suspiro. Su longitud es de 288 páginas, y esto ayuda a una lectura rápida, haciendo muy asequible leerlo de una sentada. Es el comienzo de una serie de 5 libros, así que la historia ha de ir dando de sí poco a poco, y esto no ha sido más que el aperitivo. Un aperitivo muy sabroso, y que te deja con ganas de más. Estoy deseando saber como continua todo. Espero que no tarden mucho en publicar la segunda entrega.
Al estar catalogado en el sello erótico de Titania es de esperar encontrar escenas picantes. Estas son explícitas pero elegantes y sensuales, de las que gustan leer. Salvador y Candela son dinamita juntos, y para ella conocer íntimamente al chico de enero supone un despertar sexual para el que no estaba preparada. Todas las escenas hot están perfectamente enlazadas con la historia, y son consecuentes con lo que sucede en la trama, no siendo para nada forzadas o incluidas simplemente para darle tono a la novela.
Los chicos del calendario es una historia original, y rodeada de una "realidad virtual" que le da una dimensión adicional a la novela. Una historia que engancha, y que te mantiene en vilo deseando saber que pasará con la misión de Candela y sus 12 chicos meses. Una serie ideal para estas fechas en las que comienza el verano, pero que más que refrescaros o dejará aún más en llamas.
Autora: Elena Castillo Castro Editorial: Titania Género: New Adult Autoconclusivo
Sinopsis
Tras cada canción hay una gran historia de amor.
La vida de Sissi Star es un recopilatorio de grandes éxitos musicales, en su mayoría originados por los hermanos Butler. Jamás pensó que al mudarse a Greenwich (Connecticut) su vecino Matty recolocaría los acordes de sus sentimientos mientras Dean los descolocaba. De cantar en el banco de su ventana pasará a la realidad de triunfar en los mejores escenarios, y para ello, Sissi romperá y recompondrá su corazón tantas veces como diferentes combinaciones de notas es capaz de componer.
Del primer amor al último en 22 tracks que conforman la más bonita de las bandas sonoras para tres corazones destinados a estar juntos.
Opinión
Sigo a Elena por las redes sociales desde hace muchos años, es una persona que me cae genial, la veo sincera y sin dobleces, buena gente. A parte de esto, he de decir que me he sentido atraída como lectora por unos cuantos libros suyos a lo largo del tiempo, pero al final otros han acabado pasando por delante en esta vorágine constante de novedades en la que vivimos. Pero cuando supe de la publicación de Soundtrack, algo hizo click dentro de mí, y me decidí a no dejar pasar ni un libro suyo más. Sus novelas suelen tener muy buenas críticas, y eso no es algo que haya que pasar por alto. Además es una persona que destila amor por la música, y cuando alguien escribe sobre su mayor pasión, de ahí solo pueden salir cosas buenas. El resultado ha sido inmejorable, y solo puedo decir que me ha encantado la novela, su forma de escribir y que seguro que repito con ella. Pero paso a comentaros mejor la novela en cuestión.
Sissi Star acaba de llegar a EEUU desde Gran Bretaña. Debido al trabajo de su padre, su familia debe hacer un cambio radical en sus vidas y empezar en un nuevo país. Nada más llegar, conoce a sus misteriosos vecinos, los Butler. Dos chicos que no la dejan indiferente y que significarán más en su vida de lo que ella puede imaginar en ese primer encuentro. Su mayor amor es la música, desde bien pequeña su padre le ha enseñado a amarla, y es una gran compositora a pesar de sus tempranos 15 años. Esas canciones jamás han salido de los límites de su habitación, pero algo cambia el día en el que recibe un CD sin remitente con una de las canciones que suele tocar con la ventana abierta. Sin apenas darse cuenta, se integra sin problemas en su nuevo instituto e incluso tiene sus primeras aventuras amorosas, pero sigue intrigada por los misteriosos CDs que le llegan con sus canciones. Cada vez tiene más sospechas sobre quién puede ser el artífice de estos "regalos", así que sin más, toma las riendas y decide ir a visitar a sus vecinos. Lo que allí descubre la deja alucinada, ya que sin darse cuenta encuentra a su pareja musical, junto con el cual escribirá sus mejores canciones y vivirá sus mayores logros. El mayor sueño de Sissi es poder hacer llegar sus canciones a todo el mundo, y aunque el camino no será fácil, el talento de Sissi hará que llegue más lejos de lo que jamás habría pensado.
Los hermanos Butler, Dean y Matty, son muy diferentes entre sí, pero a la vez muy iguales. Ambos sienten una gran simpatía y cariño por Sissi, pero es Matty quien comparte con ella su pasión por la música. Cada uno a su manera le aporta algo a ella, pero cada uno deberá saber que lugar ha de ocupar en la vida de la cantante y compositora. Ambos son una constante en la vida de Sissi, pero Matty pronto despuntará como ese amigo que siempre está ahí para ella y quien es capaz de extraer de ella lo mejor de su música.
- ¡Dos canciones! ¿Cuáles canto, Matty? Tú tienes que acompañarme en el escenario, no puedes dejarme sola - le imploré.
- Sin problemas, haremos un acústico sencillo.
- ¿No quieres probar tu nuevo pedal?
- No soy yo quien tiene que llamar la atención, sino tus canciones, tu voz...tú.- Matty afinaba las cuerdas de su Fender en la silla del escritorio, no me miraba.
- ¿Cómo puedes estar tan tranquilo? ¡Vamos a actuar en Webster Hall! - Me tumbé en la cama con los brazos extendidos.
- ¿Por qué tendría que estarlo? Va a ser divertido y lo tenemos controlado. Puedes cantar How que es divertida, con unas increíbles rimas aceleradas y un estribillo tan pegadizo que apuesto que no se irá nadie sin tararearlo; y también Deep Inside. - Hizo una pausa, como si le costara definir la canción-. En esa suenas increíble, se nota que la letra está basada en hechos reales.
- ¿Qué sabrás tú? - bromeé lanzándole su almohada al cogote.
Matty se giró y rasgó las cuerdas con un acorde estridente:
- Soy el chico silencioso, que hace de tu sombra, y tiene entradas de primera fila al espectáculo de tu vida.
El libro está dividido en 22 tracks, cada uno de ellos acompañado de una canción que la propia autora nos indica al final de la novela. Esta diferencia de llamarlos tracks en vez de capítulos me gusta mucho, ya que se notan las ganas de incluir la música en todos y cada uno de los aspectos del libro.
La forma de escribir de Elena me ha gustado mucho. Me ha hecho muy real toda la vida de Sissi, y me he encontrado dentro del mundillo de la música, casi sin darme cuenta. Se nota que Elena entiende de música, y que es algo que le apasiona. Gracias a ella podemos estar dentro de una estrella adolescente, y vivir con ella su paso a la vida adulta. Me ha gustado poder estar en ese otro lado, porque ¿cuál es la intención de un libro, sino hacerte vivir mil vidas en una?
Dentro de Soundtrack encontramos muchas emociones, tiene momentos de auténtica felicidad, pero también algunos muy emotivos y que te arrancan alguna lágrima. Una cosa que me ha encantado es que la autora te presenta los momentos, de felicidad o tristeza, pero no ahonda innecesariamente en ellos. Te da las pinceladas justas para que puedas entender las dimensiones de cada uno de ellos, justo para que te lleguen y los sientas, pero no para que te arrasen. Lo mismo ocurre con las escenas íntimas, las cuales están narradas con mucha elegancia y en el punto justo acorde con la novela.
Soundtrack, la banda sonora de nuestras vidas, es un libro que está sin duda a la altura de las novelas de las grandes autoras americanas del género. Perfectamente documentada, nos pone en la piel de Sissi, con la que haremos un viaje emocionante por el mundo de la música. A veces nos centramos en la imagen pública de los artistas y olvidamos que también son personas. Esta novela nos ayuda a entender que puede haber detrás de toda esa fachada y cuales son los miedos y pasiones de una cantante. Sin duda es una novela que he disfrutado mucho.
** Para acompañar a la novela desde la editorial han dado vida a la canción más importante y emotiva de la novela, titulada Us (e interpretada por A little secret). Os dejo aquí el vídeo con la misma, para que podáis disfrutarla.