Opinión
Spoilers: La reseña puede contener comentarios de la primera entrega.
Spoilers: La reseña puede contener comentarios de la primera entrega.
Tenía muchísimas ganas de saber cómo continuaba la historia de Candela Ríos. Su año con Los chicos del calendario había empezado muy fuerte con Salvador, su jefe y precursor de su nueva aventura, ya que los sentimientos que habían aflorado entre ellos me hacían dudar de cómo se podrían manejar el resto del año. Y no me han defraudado. Cada mes que pasa la cosa se complica más, y desde luego tras acabar este libro tengo aun más ganas de saber cómo continúa todo.
Al final de la anterior entrega dejamos a Candela muy tocada. Tras vivir intensos cambios en su vida como el instabye de Rubén, la puesta en marcha de Los chicos del calendario, y la precipitada marcha de Salvador sin darle más explicaciones, se encuentra algo perdida y sabe que tiene que centrarse. Siente que ya no es la misma persona, y que desde luego ha de seguir adelante con el proyecto y elegir un nuevo chico cada mes. Para el chico de febrero elige a Jorge, un conocido exfutbolista que ahora vive en Granada entrenando grupos de niños, y que parece ser una persona muy abierta y sociable. Para el de marzo, escoge a Víctor, un químico con viñedos y que pasa su vida investigando, aunque es algo huraño y taciturno. Y para abril elige a Bernal, un arqueólogo acostumbrado a salirse siempre con la suya en el arte de seducir. Tres hombres muy diferentes entre sí pero que ella cree que pueden ser ideales para demostrarle si es verdad que en España hay algún hombre que merezca la pena. El viaje no va a ser fácil y es que, además de tener que lidiar con sus propios sentimientos, su día a día no será sencillo y cada chico supondrá un nuevo reto.
Al final de la anterior entrega dejamos a Candela muy tocada. Tras vivir intensos cambios en su vida como el instabye de Rubén, la puesta en marcha de Los chicos del calendario, y la precipitada marcha de Salvador sin darle más explicaciones, se encuentra algo perdida y sabe que tiene que centrarse. Siente que ya no es la misma persona, y que desde luego ha de seguir adelante con el proyecto y elegir un nuevo chico cada mes. Para el chico de febrero elige a Jorge, un conocido exfutbolista que ahora vive en Granada entrenando grupos de niños, y que parece ser una persona muy abierta y sociable. Para el de marzo, escoge a Víctor, un químico con viñedos y que pasa su vida investigando, aunque es algo huraño y taciturno. Y para abril elige a Bernal, un arqueólogo acostumbrado a salirse siempre con la suya en el arte de seducir. Tres hombres muy diferentes entre sí pero que ella cree que pueden ser ideales para demostrarle si es verdad que en España hay algún hombre que merezca la pena. El viaje no va a ser fácil y es que, además de tener que lidiar con sus propios sentimientos, su día a día no será sencillo y cada chico supondrá un nuevo reto.
