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María Martínez · Serie Cruzando los límites


Todo el que me conoce sabe que María Martínez es una de mis autoras favoritas. Su exquisita pluma me conquistó hace ya años con su El encanto del cuervo, una novela que me enamoró y me hizo desear leer más novelas de la misma autora. Pero si hay una serie que la caracteriza, y que se ha vuelto un imprescindible del género new adult, es la serie Cruzando los límites. Esta serie está compuesta de momento por dos novelas: Cruzando los límites y Rompiendo las reglas. Pero el próximo mes de octubre será ampliada con una nueva entrega y que llevará por título Desafiando las normas. No veo el momento de leer esa tercera novela, ya que la historia de sus protagonistas se prevé complicada. 

Por si no la habéis leído os dejo aquí la sinopsis de Cruzando los límites y podéis leer mi reseña aquí

Concurso · María Martínez


¿Te gusta María Martínez? ¿Quieres conseguir esta preciosa, y única, bolsa literaria de Palabras que nunca te dije? Pues lo tienes bien fácil, solo tienes que participar en el sorteo activo en twitter desde el 27 de febrero, y del cual os dejo la imagen con las bases aquí también. Animaros a escribir la frase más bonita, o aquellas palabras que nunca dijiste a alguien.  Ahora es el momento de decirlas, y dejarlas ir. La que más nos guste a Elena Presedo (La estación de las letras), Lorena Luna (Un lugar mágico), a la propia María Martínez y a mí, será la ganadora. 



Reseña · Palabras que nunca te dije



Opinión 

Palabras que nunca te dije es la primera novela de María Martínez dentro del género romántico adulto, y puede parecer algo manido decir que lo hace entrando por la puerta grande, pero es que es la pura verdad. Cuando la estaba leyendo, la sensación que tuve es la de cuando uno vuelve a casa, y os explico el porqué. Este género es sin duda mi favorito, puedo leer muchos otros que también me encantan, pero este es el rey de mi estantería, por así decirlo. Así que al leer a María sentí esa voz interior que te dice: sí, este es el tipo de novela romántica adulta que me gusta, que me hace amar el género, y que creo que lo dignifica contando una historia que no es ni superflua, ni una mera sucesión de escenas eróticas sin sentido. No, si buscáis eso en Palabras que nunca te dije no vais a encontrarlo. Por el contrario sí vais a encontrar una buena historia, un buen desarrollo, elegancia en cada una de sus letras, y amor en cada uno de sus párrafos. Este libro es un auténtico dulce.

Cuando María me preguntó si quería leer esta novela no podía creérmelo, fue un absoluto regalo que llegó a mí justo en el momento oportuno. No sé cómo agradecerle la confianza depositada en mí al dejarme a su "último hijo", y la generosidad que me ha demostrado en todo momento. Este libro es muy especial para mí, ya que he vivido muy de cerca su nacimiento. Además he podido disfrutar de la experiencia con mi querida Elena de La estación de las letrasSolo espero que os robe el corazón igual que lo hizo con el mío. 

Sara es una mujer joven llegando a la treintena, que tras pasar una situación muy intensa en su vida y tener que tirar adelante con todo, se encontró muy pronto casada con Colin, un hombre mayor que ella y con otros intereses. No es que fuera para nada un matrimonio de conveniencia, sino que ella se casó por amor, por encontrar quizá la seguridad que necesitaba en su vida, y con una persona que simplemente con el tiempo resultó no ser como ella esperaba. Viven desde hace muchos años en Londres, lejos del cálido sol andaluz donde viven su madre y su hermano Luís, pero cuenta con el apoyo de su mejor amiga Christina que le da todo el apoyo para mantenerla a flote. Será precisamente esta la que le abrirá la puerta a una posibilidad que ella jamás se habría planteado de otro modo, y que es desarrollar su faceta como decoradora de interiores. Para ello qué mejor proyecto que terminar de restaurar el pequeño hotel que debe montar Christina en la Provenza francesa. Será allí donde verá que quizá la vida no tiene que ser tal y como ella se la ha planteado hasta ahora, y es que Sara vive encerrada en sus propias normas, y lo más difícil de todo será hacerle derribar sus propios muros.

Jayden se encuentra actualmente retirado de su trabajo, después de que un desafortunado suceso le hiciera replantearse su futuro. Necesita hacer un parón en su vida y para ello escoge la tranquila localidad de Tullia en Francia. Allí pasa los días arreglando cosas a sus vecinos y dejando pasar el tiempo para que este cure sus heridas. Cuando conoce a Sara, no puede evitar sentir una potente atracción por ella, pero la situación personal de Sara no es la que esperaba, ni mucho menos la ideal para él, así que se verá obligado a mantener con ella simplemente una amistad. El día a día no se lo pondrá fácil, pero Jayden es ante todo un hombre de principios. 


Sara le sostuvo la mirada. Él no sonreía ni parecía bromear, lo había dicho en serio. Ambos apartaron la vista y miraron hacia arriba. De repente, un meteorito cruzó el cielo dejando tras de sí una enorme estela.

—¿Lo has visto? —preguntó ella muy emocionada. Jayden asintió—. Ahora pide un deseo.
—¿De verdad crees en esas cosas?
Ella se rió y exclamó:
—¡Tú pídelo y ya está!
—Vale. —Él cerró los ojos e inspiró hondo. Volvió a abrirlos—. Ya está.
La miró con una media sonrisa que hizo que el corazón se le acelerara. Sin dejar de observarlo, Sara se inclinó y lo besó en los labios, sucumbiendo al impulso que sentía. Lo besó de nuevo, en la esquina de la bar- billa, con el pecho lleno de amor. Era maravilloso poder besarlo cuando se le antojara.
—¡Vaya! —replicó él. Dejó la copa a un lado y se tumbó de espaldas con un brazo bajo la nuca—. Esto de los deseos funciona.
—¿Has pedido que te bese?
La miró de reojo, sonriendo, y se mordió el labio.
—Es un buen deseo. Creo que para el próximo voy a ser un poco más ambicioso.


La historia entre Sara y Jayden no es una historia fácil, ambos tienen muchas cosas en contra de su relación, y sobre todo Sara que se encuentra casada. Este tipo de historias me encantan, historias en las que nada viene dado, y todo ha de ir sucediendo de un modo muy real para que pueda llegar a ser creíble. En ese aspecto María lo ha hecho genial, presentándonos primero a Sara, haciendo que podamos entender su situación, para así poder ponernos en su piel y comprender todas sus posteriores acciones, y luego desarrollando la historia central. Para mí, Sara es una protagonista a la que le he cogido mucho cariño, ya que me ha hecho sentir muchas cosas en todo momento. Por su parte Jayden es simplemente el hombre perfecto, aquel con el que soñaríamos cualquiera de nosotras, y María nos lo regala envuelto y con lazo ( y con la cara y el cuerpo de Chris Pratt). Así que, ¿qué más podemos pedir?

La ambientación, cómo es habitual en los libros de María, está cuidada al milímetro, haciéndonos viajar en esta ocasión a la romántica zona de la Provenza francesa, y a algún otro destino que no quiero desvelar para no entrar en el terreno spoiler, pero que seguro que vais a disfrutar muchísimo. En todo momento me he encontrado dentro de la historia, tanto por los lugares, como por las situaciones y el lenguaje utilizado. Se nota que todo está cuidado al detalle, y que María es muy perfeccionista.

Palabras que nunca te dije es una historia muy sensible, llena de amor y buenos momentos, pero también llena de miedos y situaciones intensas. Con un punto incluso de acción, María nos regala su historia más madura, con la que nos demuestra que su pluma no entiende de géneros románticos, pero sí entiende de buen hacer, elegancia, y buenas historias. Estoy 100% segura de que estamos ante una de las grandes lecturas de 2017. Leedla.









Entrevista a María Martínez · Palabras que nunca te dije



Con motivo del lanzamiento de su nueva novela, Palabras que nunca te dije, el próximo día 20 de este mes de febrero, hoy os traigo una entrevista con la dulce María Martínez. Con ella, hemos pretendido poder saber algo más de la novela, pero sin dar ningún spoiler a aquel que la lea. Así que disfrutad de ella sin miedo, y conoced algunos detalles más de la historia de Jayden y Sara. ¡Vamos a ello!


Bienvenida nuevamente a mi desván, María. Ya sabes que siempre eres más que bienvenida.

La gata en el desván (LG): Palabras que nunca te dije es tu primera novela dentro del género romántico adulto. ¿Qué fue lo que te lanzó a salir del registro juvenil y cambiar a un público más adulto?

María Martínez (MM): Siempre he dicho que yo me considero escritora, sin más; no escritora de esta temática o la otra. Tengo muchas inquietudes y ganas de probar cosas diferentes, de intentar ver qué tal me va en otros registros. Pienso que forma parte de mi evolución personal el experimentar y descubrir nuevas facetas que, quizá, me sorprendan a mí misma. Esta novela nació de esa necesidad de cambio, de llegar más allá y a más personas. Y me alegro enormemente de haber dado el paso.

LG: ¿Te has sentido cómoda manejando unos personajes más maduros, o te sientes mejor en las historias más juveniles?

MM: Si de algo me ha servido esta primera toma de contacto con la romántica adulta, ha sido para darme cuenta de que no me influye el género ni la edad de los personajes a la hora de escribir. No deja de ser una historia más que debe contarse poniendo el alma en ella, y yo escribo poniendo el alma y el corazón en cada personaje. Tengo novelas protagonizadas por adolescentes de 17 años; otras por jóvenes con edades entre los 20 y 25; y ahora, con Palabras que nunca te dije, he saltado la barrera de los 30 (Sara está a punto de cumplirlos y Jayden tiene 34). Y me he sentido cómoda con todos y cada uno de ellos. Si bien es cierto que con estos últimos he empatizado un poco más. 3. ¿Qué aspectos has tenido en cuenta para diferenciar la trama con respecto al New Adult o la novela juvenil? No suelo considerar ese tipo de cosas mientras escribo, la verdad. No pienso en aspectos, pautas o características de un género u otro. Esos rasgos existen porque nosotros mismos los hemos creado a la hora de etiquetar o catalogar las novelas. Si los personajes están en según que franja de edad, la novela pertenece a un género u otro. Lo mismo ocurre con el contenido, el argumento y los elementos de éste (como el amor, el suspense…) para que acabe en una sección u otra de una librería.

La propia historia, lo que ocurre en ella y los conflictos que se generan marcan esas diferencias. No he tenido que hacer nada, lo ha hecho la novela, su trama y los protagonistas. Por ejemplo, Cassie, de Rompiendo las Reglas, es una chica que va a la universidad, que no tiene cargas familiares y que es muy segura de sí misma. Sara, de Palabras que nunca te dije, es unos años mayor, está casada y tiene un hijo. Las diferencias entre una y otra son evidentes solo con estos rasgos. Una vez que te metes en la piel del personaje, solo tienes que ser consecuente con su forma de ser y la vida que tiene.

Reseña - Rompiendo las reglas

Autora: María Martínez
Editorial: Titania
Género: New Adult
Serie Cruzando los límites #2

Sinopsis

Tyler es sexy, inteligente y seguro de sí mismo. Cabreado con el mundo, su carácter es impredecible. Los tatuajes de su cuerpo son el recuerdo constante de todo lo que ha perdido, de los errores que jamás podrá perdonarse y de los deseos que nunca logrará cumplir. Ha aprendido del peor modo posible que amar significa sufrir, y que el único modo de sobrevivir es regirse por sus propias reglas.

Cassie es lista y divertida, un poco cínica, y no le importa lo que los demás piensen de ella. Sabe cuáles son prioridades, sus expectativas, y tiene muy claro la clase de vida que quiere vivir. Pero bajo esa apariencia de seguridad y control, se esconde un corazón roto y asustado que intenta proteger a toda costa.

Han pasado casi dos años desde que Tyler y Cassie se vieron por última vez. Ninguno está preparado para el reencuentro, para aceptar que la atracción que una vez sintieron sigue ahí, bajo la piel, imposible de ignorar. Enamorarse sin remedio parece inevitable; pero, a veces, el amor no es suficiente.

Opinión 

Leer un libro de María Martínez siempre es un placer, y en esta ocasión no ha sido menos. La primera vez que me enfrenté a una novela suya, fue con El encanto del cuervo hace ya un par de años. En aquel entonces ya vislumbré entre sus lineas el potencial de esta autora, la cual no hace más que demostrarme título a título, que se está abriendo paso entre las grandes a pasos agigantados. Para mí ya se encuentra en mi top de autoras, de aquellas que escriben con mimo y con calidad, aquellas que ofrecen tramas que atraen y personajes que enamoran. Aquellas que se nota que aman escribir, y que dejan la piel y el alma en cada una de sus obras. 

Conocimos a los protagonistas de Rompiendo las reglas, en su antecesora Cruzando los límites. Es por todos sabido que lo que en un principio eran unos meros secundarios acabaron teniendo su propia historia gracias a los ruegos de las lectoras. Es por ello que María no pudo más que aceptar estas peticiones y contar lo que tenían que decirnos Cassie y Tyler. Y vaya si tenían que contar, ya que al enfrentarte a esta novela lo estas haciendo con una historia de mas de 400 páginas y de letra condensada. Es de aquellas lecturas en las que avanzas más lentamente ya que cada página está muy bien aprovechada, con aproximadamente 36 líneas por cada una. Esto hace que realmente sea un libro largo, pero que sea largo es diferente a que se te haga largo, porque esto segundo no ocurre. La historia te atrapa, los personajes protagonistas están cargados de esa chispa que atrae de inmediato, y hacen que los adores, y los giros que se guarda María en la manga hacen que no puedas soltar el libro, a no ser que tengas que hacer lo inexcusable como ir a trabajar o las tareas insalvables. Pero hablemos primero de lo que ocurre en la novela...

Cassie se marchó hace dos años a la universidad Lexintong, en el estado de Virginia. Hasta ahora ha regresado a Port Pleasant solo lo indispensable, pero ahora llega nuevamente el verano, y debe regresar para disfrutar de sus vacaciones, y para acudir a la fiesta de compromiso de su mejor amiga Savannah. Desde que se marchó no ha vuelto a tener contacto con Tyler, y es que a pesar de que en ese último verano intimaron fisicamente más de lo deseado, no ocurrió así con sus sentimientos y cada uno siguió haciendo su vida por separado. Lo que no esperaba es que la persona que ha enviado Savie a recogerla y llevarla hasta casa de su madre sea justamente él. Donde hubo fuego dicen que siempre quedan cenizas, y ninguno de los dos puede evitar volver a sentir esa atracción física que siempre existió entre ambos. Saben que lo suyo no tiene ningún sentido, ya que tienen planes de vida diferentes, y a esto se suma que los dos sienten que están rotos por sucesos que acontecieron en su pasado. A pesar de todos los puntos que suman en contra no tardarán en sucumbir a la pasión, aunque tienen muy claro que lo suyo no tiene un futuro. Su relación es un ciclón que arrasa hasta con ellos mismos y se verán inmersos en una vorágine de idas y venidas contra la que no saben bien como lidiar. 

Tyler ha continuado estos años con su vida en Port Pleasant, tal y como hacia antes de que Cassie se marchara. Trabaja duro en el taller de su padre, y no tiene precisamente problemas para encontrar compañía femenina. Aún así, siente que está roto por dentro y que nada le ha hecho sentir desde hace años. Nada más ver a Cassie se da cuenta de lo mucho que la ha echado de menos, e intentará asegurarse su compañía por lo menos hasta que esta deba volver a marcharse. De vez en cuando no puede contenerse y deja salir al "capullo" que lleva dentro, sacando a Cassie de sus casillas en más de una ocasión, y es que la pareja es pura dinamita. Cada uno guarda bajo llave sus más íntimos sentimientos, y estos acabarán siendo una pesada losa en su relación, y haciendo que se hundan cada vez que están llegando a la superficie.  

- No alucines, Cassie. Solo me ha jodido ver cómo ese capullo te metía mano porque sé la clase de tío que es. Estos no son celos ni nada que se le parezca. No he visto ninguna luz que me haya abierto los ojos y me haya hecho darme cuenta de que eres la mujer de mi vida. Porque si eso es lo que esperas, lo que quieres que admita, puedes esperar sentada. Ya sabes lo que puedo darte. Lo dejamos muy claro. Tu y yo follamos, y eso es lo único que hacemos. 
Cassie apenas podía respirar. Ni siquiera podía describir lo que estaba sintiendo. 
- Hacíamos. 
Tyler vio el punto final entre ellos implícito en esa única palabra. 
- Vale... Pues ha sido un placer, nena. 
- Eres un cerdo. 
- ¡Supéralo!

Todo el libro está cargado de intensidad. Los diálogos entre Tyler y Cassie tienen mucha chispa, y ambos son tremendamente pasionales en todo lo que hacen. No conocen las medias tintas, y a pesar de no querer entregar su alma al otro no se dan cuenta de que lo dan todo en cada uno de sus encuentros, ya sea para amarse o para odiarse. He vuelto a descubrir a unos secundarios cargados de personalidad, y la verdad es que no me importaría leer alguna historia en la que el protagonista sea Jackson o Derek. Nuevamente volvemos a saber de Caleb y de Savie, y la autora nos deja conocer de primera mano como caminan formando su futuro y como afrontan las diferencias sociales entre sus familias. Me encanta como aparecen en todo momento, apoyando a sus amigos pero sin restarles un ápice de protagonismo. Quién sabe si no podremos leer su boda en un futuro...

Una cosa que quiero destacar de la pluma de María, es como nos regala los momentos íntimos entre sus personajes. Ni sobra ni falta una coma. Estoy en una etapa de lectura en la cual hay veces que según que escenas me resultan chirriantes o excesivas, me apetece mucho más leer una buena trama, en la que se suceda alguna momento de pasión, que no una novela cargada de escenas entre las que discurra la historia. María sabe darme justo esto que necesito, y yo lo agradezco en el alma porque me hace disfrutar de lo que realmente quiero leer. 

Rompiendo las reglas es una digna sucesora de Cruzando los límites. Una novela cargada de pasión y con unos giros que hacen que la historia se vuelva cada vez más y más interesante. Un libro que atrapa, exquisitamente escrito y con unos protagonistas que lo dan todo. Se abren en canal en cada una de las páginas y nos regalan momentos en cada una de ellas. Tyler y Cassie son una bomba de relojería, una bomba que cuando estalla te deja sin aliento. Sin duda hay que leer todo lo que salga de la cabeza de María Martínez. Ya estoy deseando lo siguiente. 

¿Qué lee la gata en el desván?


Este lunes tuve la suerte de recibir esta novela, la cual tenía muchas ganas de leer. Se trata de Rompiendo las reglas, de María Martínez, y ya os hablé de ella hace unos días. Tenéis aquí los datos de la novedad. El libro sale a la venta el próximo lunes 16 de Mayo en todas librerías y plataformas.

Como ya muchas sabréis, esta novela es la segunda entrega de la serie, tras la publicación de Cruzando los límites. En este caso los protagonistas cambian y no son otros que los amigos de Savannah y Caleb, Cassie y Tyler. Su historia promete, y sus pullas constantes son dignas de sentarse con unas palomitas a mirar. 

Ya os avanzo que es un libro de letra pequeña y hojas compactas. Es decir, son 400 páginas pero de aquellas que se convierten en 800. María ya nos tiene acostumbrados a estos volúmenes, así que yo por mi parte ya lo esperaba. En cuanto acabe os cuento más...

¿Lo tenéis ya en vuestro poder o encargado? ¿Lo vais a leer? Contadme.

Unforgettable - María Martinez


Hoy os traigo una entrada algo especial, y con ella estreno nueva sección en el blog. Una sección en la que quiero que sean las propias autoras las que cobren voz, para contarnos qué escena ha sido la que le ha resultado más difícil escribir, o aquella que le ha quedado grabada a fuego en su memoria. Una escena inolvidable. Así que sin más preámbulo os dejo con la escena que ha escogido mi invitada de hoy, María Martinez. 
Hace un tiempo que Dunia me invitó a participar en su blog con una idea que me pareció de lo más original: elegir entre mis novelas publicadas la escena que más recuerdo o que más me haya costado escribir y marcada a fuego tenga en mi mente.

La escena que primero me viene a la cabeza cuando pienso en ello, se encuentra en Una canción para Novalie. Sé que hay más, tanto en esta novela como en las otras, pero ésta reflejaba un momento clave en la historia que para mí era importante y que mostraba una conducta «reprobable», incluso difícil de entender, por lo que dudé de si debía enfocarla como yo quería y finalmente hice. Os muestro unos párrafos previos a ese momento:


«Nick regresó al coche. Le ardían los pulmones, al igual que los ojos. La rabia y la impotencia eran una bomba de relojería a punto de explotar en su interior. Durante unos minutos el dolor fue insoportable hasta que lo reemplazó la ira. Golpeó el volante y profirió una sarta de obscenidades que ni él mismo sabía que conocía. Con el puño golpeó el techo y de nuevo el volante.

Aceleró y enfiló el camino que conducía a la mansión de los Grieco. Aparcó junto a la fuente y se quedó sentado con el motor en marcha. Su mente seguía sumida en un torbellino de ideas, ideas que amenazaban su buen juicio y lo provocaban para cometer un sinfín de disparates. Continuaba poseído por la rabia y no había nada que lo calmara. Su mundo se derrumbaba sin remedio. No quería pensar en nada… El mejor verano de su vida se había convertido en una pesadilla y necesitaba salir de allí. Tenía que dejar la isla cuanto antes, alejarse para siempre; porque no pensaba regresar.

El reflejo del espejo retrovisor le devolvió la mirada. Jadeaba con fuerza y tenía un aspecto enloquecido. Lo había perdido todo y no tenía ni idea de cómo. Cerró los ojos con fuerza. Tenía grabados a fuego los delicados rasgos de la cara de Novalie, las curvas de su cuerpo desnudo, el olor de su piel.

Bajó del Jeep y cerró con fuerza. Apoyó las manos en la ventanilla durante un largo minuto. Se maldijo a sí mismo. Dios, cómo la echaba de menos y cómo la odiaba en ese momento.

Entró en el vestíbulo, subió las escaleras y se topó con Christine, que avanzaba por el pasillo vistiendo tan solo un diminuto bikini bajo una camisa abierta que apenas le llegaba a las caderas. Se quedó parado, mirándola fijamente…».

Es difícil explicarla sin contar más de la cuenta. Pero en esta escena Nick hace algo que a primera vista podría no entenderse, sobre todo porque parece un acto que no le pega en absoluto y en general va en contra de nuestra propia naturaleza aceptar algo así; más cuando hemos empatizado con los personajes.

Sé que todo esto suena muy críptico y si no habéis leído la novela no lo vais a entender. Pero aquellos que sí, seguro que la recordáis con claridad ya que es un momento de increíble tensión, en el que ves que va a ocurrir justo eso que temes, que no quieres que pase porque sabes que está actuando bajo un impulso y además está equivocado. En esta escena se dan una serie de circunstancias como el enfado, la venganza, la humillación, el dolor… Y Nick está sufriendo todas y cada una de ellas. No piensa con claridad y se siente dolido, enfadado con todo el mundo y, sobre todo, consigo mismo. En ese instante de confusión, de emociones descontroladas, él toma una decisión que marcará un antes y un después.

Desde mi perspectiva, cada acto que comete desde ese instante es comprensible, le da humanidad y lo convierte en alguien mucho más real, que se equivoca, que se deja llevar por las emociones y reacciona al despecho sin pararse a pensar. Porque Nick no es tan perfecto como parece, porque no deja de ser un chico que no sabe encajar y enfrentar un problema que lo sobrepasa. Desde un punto de vista objetivo era imposible que él se comportara de otro modo y que fuese creíble.

Sí, cuando pienso en la escena que más me ha costado escribir, esta ocupa uno de los primeros puestos. Acerté al incluirla y hacerla de ese modo. Lo sé por la cantidad de reseñas que hablan de ella. No le pasó desapercibida a nadie y, pese a lo criticable que es y ese mal sabor que deja, también la entendían perfectamente y logró que el personaje fuese mucho más humano.
Yo no puedo estar más de acuerdo con la escena seleccionada por María, ya que creo que es de las más potentes que ha escrito. Es una escena, qué sin entrar en spoilers, no deja indiferente a quien la lee. Coincido en que las acciones de Nick en esos momentos lo hacen más humano, y desde luego es algo que no esperas de él. 

Una canción para Novalie es un libro precioso, el cual yo os invito a leer, porque es una novela que se disfruta sin duda alguna. Si aún no lo habéis leído, y queréis echarle un vistazo a la reseña que publiqué, solo tenéis que dar un click aquí para tener más información.

Por suerte, en apenas diez días tendremos en las librerías lo nuevo de María, su novela Rompiendo las reglas. Un libro que seguro que también nos dejará huella. 

¿Qué os parece la nueva sección? Yo estoy muy contenta de iniciarla con una autora que me encanta, y que además ha sido muy generosa escogiendo y comentando la escena. En breve espero traeros nuevas escenas inolvidables. 

Agradecimientos a María Martínez


Reseña - Cruzando los límites

Autora: María Martínez
Editorial: Titania Fresh
Género: New Adult
Autoconclusivo

Sinopsis

Savannah no entiende por qué todo el mundo se empeña en que vuelva con Brian. ¿A nadie le importa la razón por la que rompieron? Quizá debería hacerse la tonta y aceptar que su perfecto, brillante y universitario novio se acostó con otra chica en el asiento trasero de su coche, destrozando su pequeño universo y sus planes de futuro.

Caleb es todo lo contrario a Brian, alguien poco recomendable. Es insolente, descarado y temperamental, y posee una mirada capaz de provocar incendios. Savannah conoce el peligro que supone acercarse a él. Sin embargo, ahora que el chico ha regresado a la ciudad, lo que hace unos años solo era un amor platónico e infantil amenaza con transformarse en algo muy real... y convertir su último verano, antes de ir a la universidad, en el más excitante de toda su vida.

Opinión 

Desde que leí El encanto del cuervo estaba deseando leer algo más de María Martínez. En aquella ocasión devoré el libro y en esta me ha ocurrido exactamente igual. Creo que es todo un acierto por parte de la autora el comenzar a escribir novelas de género New Adult, ya que a mi parecer es el género que va a gobernar en los próximos años tras la caída del boom del género erótico, y que llevamos sufriendo un par o tres de años. Así que ella se adelanta y se convierte en una de las primeras autoras de este género dentro de la cantera de autoras españolas.

Savannah es la típica chica que lo tiene todo: belleza, popularidad, simpatía.... Su padre es un reputado juez y viven en la zona más acomodada de Port Pleasant en una preciosa casa con todos los lujos. Acaba de graduarse en el instituto y en breve se desplazará a la universidad de Columbia para comenzar sus estudios de filología. Hasta aquí todo parece que tendría que irle bien, pero la realidad es que ha descubierto que su perfecto novio Brian le ha sido infiel, traicionando así su confianza. Todos se empeñan en que vuelva con él y continúen siendo la pareja ideal que formaban hasta ahora, pero Savie no está dispuesta a volver a esa relación simplemente por dar gusto a todos los que la rodean. Se ha cansado de hacer siempre lo que quieren los demás y siente que es el momento de desplegar sus alas y hacer lo que realmente le apetece. Justo en este momento, vuelve a aparecer en su vida Caleb Marcus, del cual había estado enamorada cuando contaba con apenas 14 años. Él vive en la parte más humilde de la localidad y arrastra un oscuro pasado el cual parece interponerse entre cualquier relación entre él y Savannah. Ella a pesar de formar parte de la élite de la zona, guarda un gran corazón dentro de su pecho y no se deja llevar por las apariencias, pero luchar contra todo su entorno y contra ella misma, no será tarea fácil. 

Caleb acaba de regresar a la ciudad tras muchos años fuera de ella. Su trágica infancia hizo de él un joven problemático que acabó metiéndose en más de un problema. Aunque su idea no era quedarse mucho tiempo, la situación de su madre, y su espíritu de protección, le hace alargar su estancia para poder ayudarla a seguir adelante. Volver a su casa despierta en él recuerdos que quiere mantener enterrados, pero con la ayuda de sus amigos consigue mantener la cordura. Cuando ve a Savannah no puede evitar juzgarla por lo que parece, una chica pija y sin maldad, pero a medida que la va conociendo va sintiendo la necesidad de estar cerca de ella e ir quitándole poco a poco la careta que luce para el resto del mundo.  


- Si te refieres a si me gustan rubias, morenas o pelirrojas, con ojos azules, verdes o ... grises, eso me da igual, me gustan todas - respondió él con suficiencia y una sonrisa que a ella le resultó irresistible. Suspiró y su expresión cambió-. Pero han de tener algo para llamar mi atención. Han de tener un treinta por ciento de ángel y un setenta por ciento de demonio. Eso te excluye.
Se quedaron mirándose fijamente y todo desapareció a su alrededor. Savannah únicamente era consciente de aquellos ojos que no la dejaban pensar. Odiaba el efecto que tenían en ella, pero al mismo tiempo la excitaban. Caleb solo podía pensar en el rosa brillante de sus labios que, a la luz del fuego, relucían como una señal luminosa en la oscuridad. Deseó mordisquearlos y averiguar a qué sabían.
- ¿Y por qué me excluye? ¿Tan fea te parezco?  - preguntó ella con desdén.
Caleb sonrió y negó con la cabeza.
- Mi, princesa, te deja fuera porque tú eres cien por cien ángel.  

María se encuentra cómoda en este tipo de novelas y se nota. Tiene cogido el punto a estas historias tan americanas y las ofrece de un modo natural, haciendo que te encuentres dentro de la trama en todo momento. Está muy bien ambientada, y a veces me imaginaba viendo la historia como si fueran capítulos de una serie tipo de The OC. El libro está narrado en tercera persona, lo cual hace que veamos todo lo que ocurre tanto en la vida de Savie como en la de Caleb, pudiendo entender a ambos personajes en todo momento. 

La importancia de los personajes secundarios es clave, y por tanto los amigos de Caleb, sobre todo Tyler que es como su hermano, tendrán un peso importante en todo lo que va sucediendo, así como también ocurre con Cassie, mejor amiga de Savie y la única que la apoya desde un inicio en todo lo que hace. Brian, ex novio de Savie, también tendrá mucho que decir a lo largo del libro ya que está empeñado en que él es la mejor opción para ella. Entre ellos hay además una pareja que da bastante juego en la novela y que podría dar de sí con su propia historia.  

Quiero destacar lo bonita que me parece la edición, que si bien por dentro no tiene nada especial, por fuera me parece preciosa y muy acorde con la historia y el género. El trabajo de renovación que ha hecho Titania en cuanto a portadas es notable, y creo que a día de hoy no se les puede poner un pero. 

Cruzando los límites es una historia que me ha gustado. Una novela que engancha, con unos personajes potentes y muy del género. El New Adult viene pisando fuerte y María nos regala una novela a la altura de las autoras americanas, que tan bien se manejan en él. Un libro que se bebe a pesar de sus más de 400 páginas, y en el que sus protagonistas deberán cruzar todas las barreras para poder estar juntos. Os lo recomiendo.