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Reseña · Un último día conmigo




Opinión 

Un último día conmigo es mi primera lectura de una novela de la autora de Pat Casalà, y aunque al principio me costó algo entrar en la historia, luego os explico el por qué, la novela es muy bonita y nos cuenta una historia con mucho mensaje detrás. 

Lúa es una doctora de pura cepa. Su objetivo principal en la vida es convertirse en una médica a la altura de lo que lo fue su padre a lo largo de su carrera. Está casada con Cesc, al cual conoce de casi toda la vida, y al que la une una relación familiar más allá de su propia relación de pareja. Su vida da un vuelco el día en el que es consciente de que Cesc le es infiel con su jefa, y que además es algo que lleva pasando años. Ella misma siente que, aunque eso ha sido la gota que ha colmado el vaso y lo que le ha hecho finalmente reaccionar, su relación estaba tocada desde hacía tiempo. Es por todo esto que toma la firme decisión de irse un tiempo fuera de la mano de Médicos sin fronteras, y poder así alejarse de Cesc y comenzar una nueva vida haciendo lo que más le gusta. Lo que no esperaba es que en el más remoto lugar del mundo, donde cualquier cosa es un lujo, encontraría a alguien que sería capaz de sacarla de su hermetismo y derretir todo su hielo.  

Matt necesita desconectar de su vida actual, le hace falta realizar un parón tras años de arduo trabajo como actor, y decide para ello hacer una visita a su hermano Derek, el cual ejerce de médico en la recóndita localidad africana de Bikende.  Allí conocerá a la fría Lúa, la cual parece controlar todos sus sentimientos al milímetro pero que despertará su curiosidad, aunque ella no se lo va a poner nada fácil. 



—Es una historia muy larga. ¿Te la cuento durante una cena?

—Mira a tu alrededor. ¿Ves algún restaurante por aquí? Estamos en medio de la selva, perdidos en un poblado aislado, con la intención de ayudar a los necesitados, no de pasar una velada con un actor.
—Me la debes… He ganado la apuesta.
—Pues ya puedes esperar sentado —contesta con sequedad—. No he aceptado ninguna apuesta ni tengo intención de pasar más rato contigo del estrictamente necesario.
—Puedes invitarme a mí—propone Berta con voz melosa—. Yo me iría contigo al fin del mundo si me lo pidieras.
—¡Eso suena genial! —Profiere una carcajada—. ¿Te apuntas Lúa? Podemos salir a tomar algo los tres. Voy a quedarme un tiempo por aquí.
—Suelta de una vez qué necesitas de nosotras —contesta Lúa sin demasiada inflexión en la voz—. Es tarde y mañana tenemos trabajo.
Él se detiene en sus ojos claros con una ancha sonrisa, desafiándola.
—¿Siempre eres tan borde con los desconocidos? —Da un paso hacia ella—. A mí me gustan las tías difíciles… ¿Cenamos juntos mañana? No hay restaurantes, pero podemos improvisar un picnic.


El motivo que os avanzaba al inicio, y que había hecho que me costara algo más entrar en la novela, es que al comienzo de la historia se le da bastante voz a Cesc, y eso fue algo que me desconcertó un poco. Si bien es verdad que hace falta ponerse en la situación, y comprender a Lúa, no suele gustarme encontrar tan de frente los sentimientos de la parte que ha "fallado", por así decirlo, y esto hizo que la lectura un poco más lenta y no terminara de atraparme. Pero debo decir también que en el momento en el que Lúa pisa África todo mejora, a mí modo de entender. He encontrado también algunas faltas ortográficas como decir "son la una" por "es la una", pero que tampoco influye en el resultado global de la historia.  

Los protagonistas me han gustado bastante, y aunque al principio Lúa me parece algo distante, a medida que avanza la novela va mejorando y acercándose al lector, su evolución es la más destacable a lo largo del libro. Matt me ha encantado, y Cesc dentro de lo que ha hecho tiene la oportunidad de purgar sus pecados. 

El mensaje central de novela es muy bonito, y el escenario que nos muestra la autora de un lugar en el que todo escasea, hace que nos planteemos muchas cosas. La ambientación está muy conseguida, y esto es algo que favorece a entrar en la historia. 

Una novela emotiva y que nos traslada a África, lugar en el que su protagonista verá descongelarse poco a poco a su corazón. Una historia muy bonita, y que nos enseña que debemos valorar todo lo que tenemos, y aprender a equilibrar la balanza entre nuestros objetivos profesionales y nuestros sentimientos. 


5 comentarios

  1. Pues aunque a ti te ha gustado (Y me alegro) a mi no me termina de convencer, no es un género con el que me "atreva" muy a menudo y ahora mismo no es lo que me apetece leer. La historia aun así parece bastante original y de las que enganchan, ligera para estos meses de verano.

    Un abrazo!

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  2. Lo voy a dejar pasar que no me termina de convencer.

    Saludos

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  3. Hola Dunia. Gracias por la reseña. Mi intención en la primera parte era explicar el punto de vista de Cesc, ya que a pesar de una actuación muy reprobable, creo importante entender sus razones (en muchas novelas que he sobre separaciones echo en falta esa voz para entender al 100% la situación). Siento que esa parte no te gustara. Y me alegro de que Matt y Lúa sí llegaran a conquistarte. ¡Un beso!

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    Respuestas
    1. Hola Pat!!
      Gracias por pasarte! La parte de Cesc es que me descolocó porque claro una como lectora quiere culparlo de todo, y al encontrarlo tan cercano y ver que no es tan fiero el león como lo pintan es lo que me dejó algo fuera! Pero esto es algo totalmente personal y seguro que a más de una lectora le ha gustado mucho esa parte.
      Un besote

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  4. No he leído nada de esta autora, de momento tengo muchos pendientes.
    Gracias por la reseña.

    Besos Naca ;)

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