Editorial: Ediciones B
Género: Thriller romántico
Autoconclusivo
Sinopsis
Un vibrante thriller que plantea la eterna pregunta: «¿El fin justifica los medios?», y le da la vuelta por completo.
La doctora Emory Charbonneau, pediatra y corredora de maratón, desaparece en un sendero montañoso de Carolina del Norte. Su marido, Jeff, enfadado por una pelea reciente, denuncia su desaparición, pero para entonces el rastro de Emory ya se ha borrado.
Mientras la policía sospecha que Jeff se ha procurado un «divorcio instantáneo», Emory ha sufrido una inexplicable herida en la cabeza y, cuando recobra el conocimiento, descubre que es prisionera de un hombre con un pasado violento y siniestro que se niega a decirle su nombre. Emory decide que debe escapar de él, asumiendo todos los riesgos necesarios aunque su vida corra peligro.
Sin embargo, de forma inesperada, ambos se ven envueltos en un peligroso encontronazo con personas que tienen un código de justicia propio. Lo malo acaba siendo bueno en manos de un hombre que infunde temor, pero también despierta la pasión.
Maldad latente combina el increíble suspense y la potente narración que han convertido a Sandra Brown en una de las autoras más queridas a nivel internacional. Es una novela increíblemente absorbente sobre el amor, la traición y las elecciones que debemos hacer para sobrevivir.
Opinión
Que Sandra Brown es una de las reinas del suspense romántico es algo de sobras conocido. Tras haber leído varios títulos suyos, estaba deseando que algo nuevo viera la luz en nuestro país para poder hacerme con él. Por suerte para las que seguimos a la autora, Ediciones B decidió publicar el pasado mes de junio uno de sus últimos libros publicados en su país de origen, Maldad Latente. Un thriller que te mantiene en vilo toda la lectura, haciendo cábalas e intentando averiguar quién puede tener algo en contra de la protagonista de la historia.
Emory es una reputada pediatra que a pesar de provenir de una familia con posibles ha conseguido establecerse por su cuenta y montar una consulta medica junto con un par de socios y amigos. La consulta va viento en popa y su vida parecía que también tras casarse con Jeff, pero no todo es de color de rosa y su matrimonio hace aguas por varios sitios. Una de sus máximas pasiones, la carrera de fondo, es también uno de los mayores escollos en la relación. Tras una fuerte pelea entre ellos, Emory decide seguir con sus planes de realizar un arduo entrenamiento por unas solitarias colinas, desoyendo las quejas de su marido. Esta decisión cambiará su vida ya que, en el transcurso de su entrenamiento, alguien la atacará a traición por la espalda con la clara intención de acabar con su vida. Cuando despierta se encuentra en una cabaña y en compañía de un hombre desconocido. Aunque este no parece querer hacerle daño, tampoco le da confianza, haciéndola entrar de lleno en un terreno pantanoso, del que no sabe como salir. Saber quién la quiere muerta se convertirá en su máxima prioridad, y si de algo sabe ella es de resistencia así que agotará hasta su último aliento por saberlo. Su desaparición creará una gran alarma, y hará que se comience una búsqueda por encontrarla viva o muerta. La policía no descartará ninguna hipótesis y junto con ellos iremos avanzando en los diferentes motivos que podría tener cada uno de los personajes en contra de Emory.
Del protagonista masculino no puedo ni debo hablar mucho, ya que es uno de los puntos fuertes de la novela y no quiero hacer ningún spoiler. Solo destacar que es un personaje muy misterioso y que despierta la curiosidad del lector. La autora nos va desgranando poco a poco a este personaje del que nos hará dudar página tras página, pero que te acaba seduciendo sin apenas darte cuenta. En un comienzo me costó un poco conectar con él por lo hermético del personaje, y la poca información con la que contamos, pero a medida que avanza la historia ese mismo silencio y todo lo que va sucediendo lo acaba convirtiendo en alguien muy atractivo.
—Cuando el tiempo mejore, le prometo que la llevaré montaña abajo. Me aseguraré de que llegue sana y salva. Hasta entonces, no le haré ningún daño. ¿Entiende?
Incapaz de hablar, ella inclinó la cabeza una vez.
—¿Me cree?
—Quiero creerle —susurró ella con sinceridad.
—Créame.
—¿Cómo voy a creerle, cuando no quiere responder a las preguntas más elementales?
—Hágame una.
—¿Cómo se llama?
—¿Qué importa eso?
—Si no importa, ¿por qué no quiere decírmelo?
—Créame, doc, si insiste en hurgar en mi vida, no le va a gustar lo que encuentre.
—Si no quería que hurgara, no debería haberme traído aquí.
—Ahí me ha pillado —admitió él, esbozando la mueca que exhibía siempre como sonrisa.
Una vez más la autora consigue atraparme entre las páginas de una novela, y es que tiene un don para mantenerte en vilo el suspense durante toda la novela. Su forma de hacerte sospechar de todos y cada uno, y los giros que le gusta incluir en sus tramas hacen que no sepas a que atenerte cada vez que abres una novela suya. Me encanta poder ir haciendo cábalas a medida que te adentras en el libro.
Ojalá que la editorial se lance a publicar los otros libros de la serie, de la cual se han publicado dos entregas más en Estados Unidos, tituladas Friction y Sting. No se que relación guardaran unas con otras, ya que parecen novelas totalmente independientes aunque comparten portadas del mismo estilo.
Maldad latente demuestra el buen saber hacer de Sandra Brown a la hora de mezclar la acción y el suspense con el amor. Sin duda una novela más que recomendable para quién le guste leer una historia de amor con ese toque de misterio tan atractivo. Espero no tardar mucho en leer otro título de la autora.











