El pasado viernes 24 pude por fin acudir al cine para poder ver la segunda entrega de la trilogía de 50 sombras, 50 sombras más oscuras, así que ya me tenéis aquí contando lo que me ha parecido la película.
Mis expectativas no eran muy altas en cuanto a guión, montaje y demás, ya que en la primera me parecieron algunas transiciones un poco forzadas, y los actores quizá estaban algo más fríos de lo esperado. Esto ha hecho que la segunda entrega me haya gustado mucho más. Quien vaya esperando un peliculón no lo va a encontrar, es una película por y para las lectoras de la saga (como ya suele ser habitual en este tipo de adaptaciones de sagas literarias románticas), así que contiene todos los elementos para contentar a las seguidoras. A mí me ha contentado.
Yo tengo que decir, porque sino reviento, que Jamie Dornan está ESPECTACULAR. No sé qué ha hecho en los meses entre los rodajes de la primera y la segunda (bueno si lo sé, entrenar y entrenar jajaja) pero el cambio que ha dado fisicamente es increíble. A mí de por sí ya me gusta él, pero es que en esta película está simplemente incomparable. Es perfecto, y sin duda demuestra que fue una muy buena elección para el papel, callando muchas bocas. Además lo he encontrado mucho más suelto en todos los aspectos, sobre todo en las escenas íntimas, que en el caso de estas películas no deben ser nada fáciles de rodar. Sinceramente, no he dejado de babear en toda la película ya que no hay ni una escena en la que no salga arrebatadoramente guapo. Dakota Johnson sigue cumpliendo a la perfección el papel de Anastasia Steele, y encuentro que también sale mucho más guapa en esta segunda entrega.









