Me vais a permitir dejar salir mi vena más friki en esta entrada, e irme por los cerros de Úbeda en cuanto a la temática del blog. Pero hoy os vengo a hablar del programa OT El reencuentro. Seguro que muchas diréis que este programa no os gusta nada, o que no le veis sentido a hacer un reencuentro 15 años después de la emisión del programa, pero para mí ha sido una auténtica vuelta a mis años de juventud. Creo que este programa no solo se ha tratado de un reencuentro de los 16 participantes de la primera edición de Operación Triunfo, sino que ha sido también un reencuentro con una parte del pasado de muchos de nosotros que lo vivimos desde el otro lado.
Debo reconocer que cuando a mí me da por algo, me da fuerte. Consumo con ansia todo lo que haya de la cosa en cuestión, y mi mente va a mil por hora buscando llenar todos mis huecos libres con el producto de mi ansia. Con OT1 lo mío, y lo de millones de españoles, fue absoluta devoción. Cuando se emitió el programa yo tenía la misma de edad de muchos de los participantes, lo cual hizo que aún sintiera mucha más empatía con ellos. Era imposible no adorar a alguno de los concursantes, ya que tenían todos perfiles muy diferentes, y eso favoreció que todo el mundo pudiera tener su favorito dentro del grupo. En mi caso, yo tenía dos favoritos muy claros: David Bisbal y Gisela. Tras ellos dos, también tenía predilección por Chenoa, Bustamante y Rosa. Cada semana vivía viendo los resúmenes diarios, las clases, las galas... Me compraba algunos cds de las actuaciones, los especiales de Navidad o Disney, etc. En fin, que me dio bastante fuerte como podéis comprobar.
Debo reconocer que cuando a mí me da por algo, me da fuerte. Consumo con ansia todo lo que haya de la cosa en cuestión, y mi mente va a mil por hora buscando llenar todos mis huecos libres con el producto de mi ansia. Con OT1 lo mío, y lo de millones de españoles, fue absoluta devoción. Cuando se emitió el programa yo tenía la misma de edad de muchos de los participantes, lo cual hizo que aún sintiera mucha más empatía con ellos. Era imposible no adorar a alguno de los concursantes, ya que tenían todos perfiles muy diferentes, y eso favoreció que todo el mundo pudiera tener su favorito dentro del grupo. En mi caso, yo tenía dos favoritos muy claros: David Bisbal y Gisela. Tras ellos dos, también tenía predilección por Chenoa, Bustamante y Rosa. Cada semana vivía viendo los resúmenes diarios, las clases, las galas... Me compraba algunos cds de las actuaciones, los especiales de Navidad o Disney, etc. En fin, que me dio bastante fuerte como podéis comprobar.
