Editorial: Plataforma Neo
Género: Juvenil
Autoconclusivo
SinopsisVivir al final de la calle 118 no es fácil. La madre de Valeria y Raven las abandonó hace años sin dar explicaciones y ambas han tenido que aprender a ganarse la vida. Mientras Valeria tiene un insignificante trabajo como modelo, su hermana patea la ciudad en busca de hombres a los que seducir para pagar el alquiler a cambio de sus servicios. Valeria pensaba que todo seguiría así para siempre… hasta que escucha la música de aquel chico al final de la calle, junto a su casa, y sus miradas se cruzan. Desde ese momento, una serie de curiosas coincidencias llevará a los personajes de esta novela a cambiar sus vidas como nunca se hubieran imaginado.
Opinión
Cuando supe de la publicación de esta novela y vi que era la ganadora del último premio literario de La caixa junto con Plataforma Neo, la verdad es que me llamó la atención. Su portada es muy vistosa y la sinopsis promete una historia dura, con un fuerte punto de dramatismo para tratarse de la historia de una chica de apenas 18 años. Efectivamente, lo que he encontrado en su interior se corresponde con mis expectativas aunque quizás me hubiera gustado que el desenlace fuera otro.
Valeria vive con su hermana Raven (Rachel) en un motel al final de la calle 118. Desde que su madre las abandonara hace años, cuando ella era una niña y su hermana tan solo una adolescente, han tenido que aprender a sobrevivir. Su hermana no tuvo más remedio que intentar conseguir dinero fácil, y para ello tuvo que vender su alma y también su cuerpo con el fin de que pudieran seguir juntas. Raven está rota por dentro, y Val apenas reconoce en ella retazos de la hermana amorosa que un día fue. Ambas llevan años inmersas en una rueda de penalidades de la que no saben como salir y se han acostumbrado a una vida que no se corresponde en nada con lo que tendría que ser a su edad. Valeria se vio obligada a dejar el instituto para poder trabajar y así aportar más ayuda económica a su pequeña familia de dos. Su trabajo como modelo es más blanco que el de su hermana, pero aún así ella se encuentra en un estado letárgico y de melancolía que la hace querer vivir apartada del mundo. Un día mientras regresa a casa, escucha a un chico tocando la guitarra en el patio de un orfanato que se encuentra en la misma calle del motel. Simón pasará a ser su amigo y el que le irá enseñando que en la vida no todo es malo, y que hay que apreciar cada momento como si fuera un tesoro.
- Mira que eres pava a veces. Tanto Simón, tanto Simón... y luego, en lo que respecta a él, no ves nada.
- Sí que...veo cosas.
- Oh, ¿en serio? Porque no sabías que le gustas. Que le encantas, más bien. Casi hasta me atrevería a asegurar que piensa en ti todo el rato, incluso cuando se...
- No es así.
-Y tú qué sabes.
- No, Raven. No es así.
La cabeza de mi hermana se inclina hacia un lado.
- Creo que es la primera vez en mi vida que te veo sonrojarte, Valeria Miles. Realmente no pensé que esto fuera a ponerse tan interesante.
Es un libro duro, con una historia que deja huella ya que ver como una chica tan joven tiene que pasar por todo lo que pasa Valeria no deja a nadie indiferente. Su final es lo único que me ha chocado, ya que aunque era una posibilidad no me parece un final justo. Lo respeto ya que su autora ha decidido que era el correcto, pero a mí me ha dejado con una sensación algo amarga (aunque lo comprendo y quizás le da más profundidad al mensaje).
La pluma de Clara es exquisita, a pesar de su juventud tiene una forma muy madura de desarrollar la historia y además una tan dura como esta. Aunque la protagonista sea una adolescente, la realidad en la que vive inmersa le hace crecer a golpes, y eso se nota en la forma en la que está narrada la novela. En ocasiones podemos ver pensamientos acordes con la edad física de Valeria, pero también podemos ver a la vez como su dura situación le hace ver las cosas desde otro prisma. Creo que siendo esta la novela debut de la autora, esta puede darnos alguna sorpresa en el futuro, ya que si unimos su forma de escribir a que no tiene miedo a llevar a sus personajes a donde ella cree que deben llegar, sus futuras novelas estarán cargadas de personalidad.
Al final de la calle 118, es una historia muy dura y a la vez tierna. Una novela con un gran mensaje: aprovechemos todos los días de nuestra vida, ya que por muy dura que esta sea todos los días sale el sol para darnos la oportunidad de vivir un día más como si fuera uno nuevo.


